Editorial Diario del Norte
Editorial

La Guajira y su desarrollo humano

Salud, educación e ingresos son los mínimos en los que debe avanzar el departamento de La Guajira, si realmente le apuesta al desarrollo hu­mano de su gente como…

Salud, educación e ingresos son los mínimos en los que debe avanzar el departamento de La Guajira, si realmente le apuesta al desarrollo hu­mano de su gente como muy bien se plantea en el informe ‘Colombia: territorios entre fractu­ras y oportunidades’, del Pnud.

Para ello se requiere que las administraciones locales y la departamen­tal le trabajen en sus cuatro años de adminis­tración a esas apuestas que son cruciales si real­mente el objetivo es que la comunidad goce de una mejor calidad de vida.

Esas apuestas van de la mano con otras cuatro di­mensiones que son medio ambiente, economía, con­flicto y las capacidades de los gobiernos locales.

En el estudio del Pnud, se especifica que en la dimen­sión del medio ambiente, la situación que se presenta es bastante compleja y no está siendo bien atendida la si­tuación, lo que se muestra como una oportunidad para realmente darle el valor que necesita la tierra.

En la dimensión económi­ca se plantea que el Depar­tamento ha tenido diferen­tes ciclos de oportunidades que de alguna forma no ha sido aprovechado por todos de la misma forma, pues se ha dado un acaparamiento por un lado y mayor des­igualdad por otra. La des­igualdad está vinculada también a niveles bajos de productividad, menor pro­ductividad mayor desigual­dad, es un círculo vicioso muy complejo que se debe romper.

En la dimensión del con­flicto el Departamento sale bastante bien, sin embar­go, ha empeorado un poco en la Media y Alta Guaji­ra.

Otro aspecto no menos importante son las capa­cidades de los gobiernos locales y los propios por­que de no contarse con una gobernanza efectiva y eficiente es difícil que la comunidad disfrute de un crecimiento que realmente se traduzcan en calidad de vida.

En el informe nacional de desarrollo humano ‘Colombia: territorios entre fracturas y oportunida­des’ se plantea que los logros y avances econó­micos, sociales, políticos y ambientales del país a lo largo del siglo XXI, coexisten con grandes desigualdades que se he­redan y que frenan la po­sibilidad de que poblacio­nes y vastos territorios resulten incluidos en los beneficios del desarrollo humano, limitando su posibilidad de vivir una vida digna, plena y en li­bertad. ­