Nuevamente el sector empresarial de nuestro país se encuentra entre el nerviosismo y el escepticismo, producto de las situaciones políticas que se vienen presentando con base a las candidaturas pertenecientes a las elecciones del domingo 29 de mayo de 2022, en las que se escogerá al presidente de Colombia en reemplazo de Iván Duque.
Y todo supuestamente por las manifestaciones del candidato de izquierda, en las que tiene una visión diferente de cómo se debe manejar la economía del país, en la cual creemos que ha sido mal interpretada por quienes creen que con la llegada de Petro se puede presentar una contracción económica; nerviosismo que lo complementan las informaciones que circulan por redes sociales en contra del candidato del Pacto Histórico.
La incertidumbre que hay desde ya al interior de un sector de los empresarios de nuestro país en torno al tema político nacional, es producto de un panorama polarizado en el que juegan un papel importante las falsas informaciones y algunas verdades por intermedio de las mismas redes sociales, propias de los secretos que esconde cada candidato y que afloran en las campañas políticas.
Las falsas informaciones en épocas preelectorales y algunas verdades salpicadas de escándalos políticos son lo que ponen al país en una etapa de incertidumbre ante los empresarios internos y extranjeros y ello puede conllevar a la improductividad que termina en la falta de circulante y empleo.
Consideramos que es muy prematura la reacción de los empresarios en generar una crisis cuando no se sabe con exactitud quién es el presidente y en la eventualidad de que sea Gustavo Petro nos debemos amoldar al modelo económico que presente su gobierno.
Creemos que puede haber una especie de terrorismo al interior de los empresarios del país orquestado por los opositores a la campaña del Pacto Histórico y recomendamos no dejarse confundir de los ataques de la derecha al modelo económico que presenta Gustavo Petro, que de seguir así, se acrecienta la incredulidad y la falta de confianza como causante de una contracción económica en la que puede afectar la producción de bienes y servicios hasta someter al país a una recesión económica.
No sabemos si la incertidumbre existente en el sector empresarial es producto de una campaña de desprestigio de los opositores al candidato de la izquierda en la que están justificando que de ganar Gustavo Petro sería el preludio de una hecatombe económica que estrangulará la economía con sus políticas económicas.
