La concejal del Distrito de Riohacha, Nubia Socarrás, expresó que la intervención al sector de la educación por parte del Gobierno nacional resultó nefasta y que el tiempo le ha dado la razón cuando hoy los estamentos educativos se quejan de manera frecuente al retornar las competencias a la administración.
Señaló que junto al concejal Aloima Miranda emprendieron una lucha de casi cuatro años para que la intervención rindiera cuentas y poder hacer un control y seguimiento de sus acciones con el propósito de tener claridad de cómo estaban administrando los recursos del Distrito de Riohacha en ese sector.
“Hoy encontramos que los hechos nos dicen que simplemente fue nefasta la intervención, que hay una queja masiva y de manera frecuente que uno escucha en los medios, cómo hay quejas de la comunidad educativa, de Asodegua en donde establecen que hay unos faltantes, que hay instituciones que no tienen las condiciones para regresar a clases normales”, dijo.
Expresó que la baja calidad educativa no es una no- vedad, además que durante tres años y nueve meses de la intervención estuvieron en una queja permanente en un acompañamiento a la sociedad civil.
“Uno se sorprende de ver cómo quieren hoy que la administración distrital con apenas unos meses de haber asumido la responsabilidad, solucione una serie de problemas que le dejó la intervención en educación, y que creo que es ahora cuando hoy se exige lo que durante tres años y ocho meses fue un silencio y temor”, precisó.
Recordó la cabildante que la gerente Grisela Monroy, quien administraba en aquel momento, se fue dejando muchas cosas inconclusas y muchas preguntas sin respuestas.
“Me siento satisfecha en que por lo menos las facultades volvieron al Distrito de Riohacha, pero invito a la comunidad educativa a que entendamos que las clases deben volver a su normalidad y que iniciemos un proceso de diálogo con la administración distrital para que pueda recomponer lo que quedó mal hecho”, puntualizó Nubia Socarrás.








