Luis Lobo, vocero de los jóvenes que aun permanecen en huelga de hambre en la Plaza de Bolívar de Bogotá, solicitó ante el Congreso de la República, mayor inversión para La Guajira en materia de acceso a los derechos fundamentales.
En su intervención ayer en la sesión mixta en el Senado de la República, gracias a la intermediación de la senadora Aida Avella, el líder, instó a los congresistas para que miraran hacia La Guajira, y en el marco de la discusión del presupuesto nacional priorizaran recursos importantes para el Departamento, donde sus indicadores de pobreza multidimensional están entre el 95 y el 50% en algunos territorios.
“Lejos de ser un discurso contra el Gobierno o contra el Estado colombiano, lo que estamos haciendo es un llamado a la solidaridad por parte del Congreso de la República, siendo esta la máxima instancia de discusión y, que hoy nos han permitido conversar aquí a pesar de que el Gobierno nacional es reacio a poder sentarse con nosotros”, sostuvo.
Expresó que es fundamental que en las discusiones en el marco del presupuesto nacional, el Senado y el Congreso de la República hagan análisis reflexivo sobre el desarrollo humano de los territorios más olvidados, sobre todo como un aspecto de derecho fundamental algo que no tendría porqué discutirse puesto que fue concebido en la Constitución del 91.
“Es importante entender que no hay otro territorio que tenga tantos intereses trasnacionales y económicos como los tiene La Guajira, necesitamos políticas públicas que se asemejen frente al desarrollo de los intereses que hay en el Departamento con la calidad de vida de las personas”, reiteró.
En su intervención, Luis Lobo hizo un recorrido detallado de todos los problemas sociales que enfrentan los guajiros y que aún no se solucionan.
Recordó la implementación del proyecto de las energías alternativas que se van a poner en marcha en La Guajira, donde se instalarán 2.500 aerogeneradores donde cada uno vale un millón de dólares, al tiempo que en los últimos seis años han muerto cinco mil niños por hambre, y en la actualidad hay 16 mil niños que se encuentran en estado de desnutrición por cuenta de las dificultades en las necesidades básicas insatisfechas.
“Tenemos los mayores índices de pobreza y de déficit de acceso en componentes de derechos fundamentales como por ejemplo en más del 30% de las escuelas los niños tienen que tomar agua de jagueyes es decir agua de pozo, no se cuenta con cobertura absoluta en los programas de atención a primera infancia ni tampoco en el Programa de Alimentación Escolar”, puntualizó.








