El libro de los horrores de la NBA tiene una nueva página gracias a Los Angeles Lakers. En uno de los fracasos más espectaculares de la historia de la liga, el conjunto angelino se quedó fuera de las eliminatorias por el título tras una temporada ruinosa y repleta de decepciones.
Resulta difícil exagerar el descomunal fiasco de los de púrpura y oro, digno de las mejores películas de catástrofes de Hollywood y que sucede solo año y medio después de ganar el anillo en la «burbuja« de 2020.
Con permiso de los Brooklyn Nets de Kevin Durant, Kyrie Irving y -todavía entonces- James Harden, los Lakers acapararon los focos en la pretemporada con una apuesta tan atrevida como impredecible de juntar en un mismo equipo a LeBron James, Anthony Davis, Russell Westbrook y Carmelo Anthony.
Había muchas dudas sobre si al equipo le faltaba juventud y físico, acerca del rol de Westbrook como base organizador y también sobre las carencias en defensa y tiro exterior.
Pero lo que nadie preveía es que, todavía con tres partidos por jugar en la temporada regular, los Lakers ya no tendrían opciones ni si quiera de entrar al «play-in«.
Muchos factores han llevado a los Lakers al abismo, pero la guinda han sido las siete derrotas consecutivas que suman ahora y el escalofriante 4-17 desde el parón del All-Star.









