Junior de Barranquilla sueña con bordar en su escudo la estrella 11. En la noche de este martes 16 de diciembre, el estadio Manuel Murillo Toro recibe al Deportes Tolima y a Junior por el partido de vuelta de la final, en el que se conocerá al campeón del Fútbol Profesional Colombiano (FPC) 2025-II.
El equipo tiburón llega con una amplia ventaja a su visita a la capital tolimense, tras conseguir el triunfo 3-0 en el estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, con una actuación estelar de José Enamorado, gracias al planteamiento ofensivo desde el minuto cero de Alfredo Arias.
La ansiedad juniorista aumenta mientras el reloj corre. Se acercan las 7:30 p. m. y el balón comenzará a rodar en Ibagué. La ventaja de tres goles es un tranquilizante, pero en 90 minutos la historia podría cambiar. En la noche se sabrá si llega la estrella número 11 o si el Tolima da el golpe y sorprende para conseguir su cuarta estrella.
Ver esta publicación en Instagram
Arias vs. González
La final también pone frente a frente a dos entrenadores con realidades distintas. Para Arias, este compromiso representa una nueva oportunidad de consagrarse campeón en Colombia, luego de haber rozado el título en experiencias anteriores. El técnico uruguayo llega a Ibagué con la ventaja deportiva, pero con la presión de cerrar una serie que puede marcar su consolidación en el fútbol colombiano.
En la otra orilla está Lucas González, quien disputa su primera final como entrenador profesional. El joven técnico del Deportes Tolima afronta el reto más importante de su carrera, en un escenario adverso y con la obligación de revertir un marcador amplio, una situación que muchos han interpretado como parte de la ‘novatada’ propia de su debut en instancias definitivas.
La noche en Ibagué definirá algo más que un campeón. Puede ser la consagración definitiva de Alfredo Arias en el país o el inicio del camino de Lucas González.
El posible adiós
La final también podría marcar el último partido de Teófilo Gutiérrez con la camiseta de Junior. El experimentado delantero, ídolo de la afición rojiblanca, llega a esta definición en medio de versiones sobre su futuro, lo que añade un componente emotivo a la noche en Ibagué. Una eventual consagración le permitiría despedirse con una nueva estrella y cerrar otro capítulo dorado en la historia del club.
Más allá del resultado de la ida, el partido se plantea como un duelo táctico y mental. Junior buscará administrar la ventaja sin renunciar al ataque, mientras que Tolima está obligado a arriesgar desde el inicio, sabiendo que cada minuto sin gol juega en su contra. La lectura del juego desde el banco será determinante.








