El inicio del Mundial de 2026 quedó marcado por el nombre de Julián Quiñones. El delantero nacido en Colombia fue el encargado de inaugurar el marcador del certamen al anotar para México en el duelo de apertura frente a Sudáfrica, disputado en el Estadio Azteca.
Apenas transcurrían nueve minutos de juego cuando el atacante aprovechó los espacios en la defensa rival y definió con un remate rasante para firmar el primer gol de la Copa del Mundo. La anotación no solo adelantó al conjunto mexicano, sino que también lo convirtió en el segundo tanto más rápido del Tri en la historia de los mundiales, solo superado por el conseguido por Rafael Márquez a los seis minutos frente a Argentina en Alemania 2006.
El gol tuvo además un significado especial: es la primera vez que un futbolista naturalizado marca la primera anotación de una Copa del Mundo para la selección mexicana.
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Quiñones, de 29 años, nació en Magüí Payán, Nariño, pero desarrolló gran parte de su carrera en territorio mexicano. Tras destacar en las divisiones menores del Fútbol Paz FC, dio el salto al balompié azteca, donde pasó por Tigres B, Lobos BUAP, Atlas y América, consolidándose como uno de los delanteros más efectivos del país.
Su rendimiento lo llevó posteriormente al Al-Qadisiyah FC de Arabia Saudita, donde mantuvo una destacada producción goleadora. Aunque en 2023 recibió un llamado para integrar la selección colombiana, decidió representar a México, país donde construyó su carrera y su proyecto de vida.
Su debut con el Tri se produjo en noviembre de 2023 frente a Honduras, mientras que sus primeros goles llegaron en la Liga de Naciones de la Concacaf de 2024 ante Panamá. Ahora, con su tanto en el partido inaugural del Mundial, escribió una nueva página en la historia del fútbol mexicano.








