Se complicó aún más la crisis de Transmetro. Al conocido déficit financiero que enfrenta el sistema se suma el distanciamiento entre el ente gestor y los concesionarios de la flota de buses sobre las alternativas para reactivar la operación, paralizada desde el 10 de agosto.
A través de un comunicado, los operadores Metrocaribe y Sistur denunciaron que el gerente de Transmetro, Fernando Isaza, le ha dado un mal manejo a la situación actual. “Su falta de conocimiento del contrato de concesión y su arrogancia e instransigencia no nos permiten avanzar, no gestionar una salida a la situación”, dijeron ambas empresas.
De acuerdo a Metrocaribe y Sistur, Transmetro no se comprometió a gestionar los recursos que se necesitan para volver a activar la operación, ni los anunciados de parte del Distrito, ni tampoco ante la Nación.
En ese contexto, las posiciones de Transmetro y los dos operadores se distanciaron aun más durante la reunión que sostuvieron el lunes por la tarde, por lo que ambas empresas de momento se mantendrán en el cese de la operación.
Cabe mencionar que tanto Metrocaribe como Sistur insisten en que la parálisis de Transmetro no obedece a una decisión arbitraria de su parte, sino a que se vieron “obligados a dejar de operar por la ausencia de recursos y fuentes de financiación para el sistema”.
Actualmente, en Barranquilla 60.000 personas que usaban Transmetro para desplazarse a sus lugares de trabajo u otros destinos han tenido que usar medios de transporte alternativos para movilizarse por la ciudad. Área Metropolitana de Barranquilla, el ente encargado de regular el transporte en la capital del Atlántico, reasignó buses de otras empresas del transporte colectivo para cubrir parte de la demanda.








