Con el propósito de visibilizar la crítica situación humanitaria en la Sierra Nevada de Santa Marta y buscar respaldo internacional para enfrentarla, el Distrito recibió la visita de una misión diplomática encabezada por la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONUDDHH), junto a delegados de Canadá, Reino Unido, Noruega, Países Bajos y la Unión Europea.
Durante el encuentro, presidido por el alcalde Carlos Pinedo Cuello, se presentó un diagnóstico detallado sobre las afectaciones que sufren las comunidades rurales e indígenas de esta región, donde persiste la presencia de estructuras armadas ilegales como las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra y el Clan del Golfo.
La Alta Consejera para la Paz, Jennifer Del Toro, advirtió que sin el desmantelamiento de estos grupos, Santa Marta no podrá consolidarse como una sociedad en paz. Recalcó la urgencia de implementar medidas integrales que aborden las causas estructurales del conflicto.
Entre las recomendaciones formuladas a la misión internacional, se destaca el fortalecimiento institucional de la Fuerza Pública y la Fiscalía, la promoción de economías legales como el turismo y la agricultura sostenible, y el monitoreo permanente de la situación de derechos humanos en la zona.
También se solicitó a la Defensoría del Pueblo la actualización de las alertas tempranas y la instalación urgente en la ciudad de una sesión de la Comisión Intersectorial de Respuesta Rápida para atender dichas alertas.
El secretario de Seguridad y Convivencia, Gustavo Berdugo, presentó un balance sobre las estrategias locales en materia de justicia restaurativa, mediación penal y prevención del delito, subrayando la necesidad de mayor respaldo estatal e internacional para su continuidad y ampliación.
A su turno, Sarita Vives, Alta Consejera para la Sierra Nevada, expuso los esfuerzos del Distrito para proteger a las comunidades indígenas del macizo montañoso, incluyendo aquellas ubicadas en La Guajira y el sur del Cesar.
El gobierno distrital agradeció el acompañamiento de la comunidad internacional y reiteró su compromiso con la construcción de paz y el desarrollo sostenible en una región de gran riqueza natural y cultural, pero marcada por profundas vulnerabilidades sociales y de seguridad.
La misión diplomática manifestó su disposición de elevar estas preocupaciones al gobierno nacional, con el fin de promover respuestas articuladas que transformen de manera efectiva la realidad de la Sierra Nevada.








