El Tribunal Superior de Cartagena dejó en firme, en segunda instancia, la condena de 33 años y cuatro meses de prisión contra el patrullero Octavio Darío Porras Vides, tras acreditarse su responsabilidad en el homicidio de un joven futbolista ocurrido en 2020.
De acuerdo con la decisión judicial, la Fiscalía General de la Nación logró demostrar que el uniformado agredió sin justificación al adolescente el 24 de agosto de ese año, en un lavadero de carros del barrio San Francisco, luego de que este no proporcionara información precisa sobre los horarios del establecimiento.
La víctima intentó huir para evitar la agresión, pero fue perseguida por el patrullero, quien le disparó en el abdomen con su arma de dotación. El menor fue trasladado a un centro asistencial, donde falleció.
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La investigación también evidenció que, tras los hechos, el uniformado participó en la alteración de informes oficiales para simular que el joven hacía parte de una pandilla y había atacado a la Policía con un arma artesanal, versión que fue desmentida por análisis técnicos.
En el mismo fallo, fueron absueltos otros dos patrulleros que habían sido condenados en primera instancia, decisión frente a la cual la Fiscalía interpuso recurso de casación.








