En una operación conjunta entre la Policía Nacional y el Ejército, las autoridades asestaron un golpe significativo a las estructuras criminales dedicadas al hurto de hidrocarburos en el departamento del Cesar. El operativo tuvo lugar en zona rural del municipio de Pelaya, al sur del territorio cesarense.
Durante la intervención, los uniformados interceptaron tres vehículos que transportaban de forma ilícita 3.300 galones de ACPM y 216 galones de gasolina. Pruebas técnicas de marcación revelaron que el combustible no cumplía con los estándares exigidos por Ecopetrol, lo que confirmó su origen ilegal, producto de extracciones realizadas mediante válvulas clandestinas conectadas a las líneas de transporte oficiales.
El coronel William Javier Morales Vargas, comandante de la Policía en el Cesar, explicó que este tipo de operaciones afectan directamente la estructura financiera y operativa de Grupos Delincuenciales Comunes Organizados (GDCO), responsables del robo sistemático de combustibles en la región.
«Estas actividades delictivas no solo comprometen la seguridad energética del país, sino que generan graves impactos ambientales», precisó el oficial, destacando además el trabajo articulado con las Fuerzas Militares para contrarrestar estas economías criminales.
Las autoridades mantienen vigilancia en puntos estratégicos del departamento para impedir nuevas afectaciones a la infraestructura energética y continuar debilitando las finanzas de las organizaciones que operan al margen de la ley.








