La movilidad en el sur del departamento del Cesar completa cuatro días de afectaciones por los bloqueos protagonizados por el gremio de volqueteros en los municipios de San Alberto y Pailitas, donde el tránsito solo se habilita de forma intermitente durante lapsos de entre 20 y 30 minutos.
La protesta se centra en exigencias de contratación y mejoras en las condiciones laborales dirigidas a la empresa KMA, responsable de la obra del corredor vial Sabana de Torres–Curumaní, punto estratégico que conecta el interior del país con la región Caribe.
El cierre de la vía comienza a generar impactos en la cadena de suministro. Entre los vehículos represados se encuentran camiones que transportan hortalizas y verduras desde Santander, así como carrotanques con combustible procedente de Barrancabermeja con destino a poblaciones como Aguachica y San Martín.
El alcalde de San Alberto, Edgar Díaz, informó que se han adelantado mesas de concertación con la participación de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), la compañía constructora y voceros del gremio, sin que hasta ahora se logre un acuerdo. Según explicó, desde el Gobierno nacional se ha reiterado que «no se negocia mientras persistan los bloqueos».
El mandatario señaló que se programó un nuevo encuentro con el vicepresidente de la ANI, autoridades locales y representantes de los manifestantes para revisar el pliego de peticiones, aunque la protesta continúa con cierres cada tres horas.
Finalmente agregó que la raíz del conflicto radica en las políticas de contratación de las empresas vinculadas al proyecto —de carácter estatal—, con las que los volqueteros manifiestan su desacuerdo, situación que mantiene paralizada una zona clave para la despensa agrícola y el abastecimiento energético del sur del departamento.








