Un nuevo caso de “paseo millonario” ha generado preocupación en Barranquilla, donde un adulto mayor oriundo del municipio de Usiacurí fue víctima de una modalidad delictiva que, aunque conocida, sigue cobrando nuevas víctimas. Fermín Antonio Jiménez Silva, de 78 años, desapareció por casi 24 horas luego de ser abordado por dos desconocidos en el centro de la ciudad.
El hecho ocurrió en la mañana del lunes 8 de abril, cuando Fermín salió de su casa en Usiacurí con la intención de realizar diligencias personales en la capital del Atlántico. Dejó su vehículo estacionado y se desplazó a pie por el centro, sin imaginar que sería interceptado por un hombre y una mujer que, valiéndose de engaños relacionados con la venta de productos comerciales, se ganaron su confianza.
Una vez lograron distraerlo, le suministraron una sustancia que le provocó una pérdida total de la voluntad y la capacidad de reacción. Aprovechando su estado de indefensión, los delincuentes lo despojaron de sus tarjetas bancarias y lo llevaron a distintos establecimientos para realizar compras y retiros de efectivo. Según sus familiares, los movimientos realizados en sus cuentas suman alrededor de 8 millones de pesos.
La familia de Jiménez Silva comenzó a alarmarse al notar las notificaciones de las transacciones y no poder comunicarse con él. Durante toda la tarde y noche del lunes intentaron dar con su paradero, sin éxito. En medio de la preocupación, difundieron su foto e información en redes sociales con la esperanza de recibir pistas sobre su ubicación.
Fue hasta la mañana del martes 9 de abril cuando recibieron una llamada que les trajo alivio: Fermín había sido encontrado con vida, aunque desorientado y con algunos rasguños. Inmediatamente fue trasladado a un centro médico, donde recibió atención para estabilizarse física y emocionalmente. Según los primeros informes, no recuerda con claridad todo lo ocurrido.
El caso ha sido puesto en conocimiento de las autoridades, quienes adelantan investigaciones para identificar a los responsables de este hecho y determinar si pertenecen a una red delictiva que estaría operando bajo esta modalidad en la ciudad.
Este caso reaviva la preocupación por la seguridad en Barranquilla y la vulnerabilidad de los adultos mayores frente a este tipo de delitos. La ciudadanía pide a las autoridades mayor vigilancia en zonas concurridas y estrategias efectivas para prevenir que más personas caigan en manos de criminales.








