🎧
Riohacha Detenida
Valledupar Detenida
Riohacha, La Guajira - 17 de agosto de 2026
Diario del Norte
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • La Guajira
  • Política
  • Judiciales
  • Caribe
  • Nación
  • Mundo
  • Opinión
  • Editorial
  • Edición Impresa
  • Sociales
  • Más
    • Oráculos
    • Multimedia
    • Especiales
    • Edictos
    • Negocios
    • Deportes
    • Entretenimiento
    • Notas Rosas
    • Tecnología
Diario del Norte
  • Inicio
  • La Guajira
  • Política
  • Judiciales
  • Caribe
  • Nación
  • Mundo
  • Opinión
  • Editorial
  • Edición Impresa
  • Sociales
  • Más
    • Oráculos
    • Multimedia
    • Especiales
    • Edictos
    • Negocios
    • Deportes
    • Entretenimiento
    • Notas Rosas
    • Tecnología
Sin resultados
Ver todos los resultados
Diario del Norte
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • La Guajira
  • Política
  • Judiciales
  • Caribe
  • Nación
  • Mundo
  • Opinión
  • Editorial
  • Oráculos
  • Multimedia
  • Edición Impresa
  • Especiales
  • Negocios
  • Deportes
  • Notas Rosas
  • Sociales
  • Tecnología
  • Entretenimiento
  • Edictos
ANUNCIO PUBLICITARIO

Villanueva y el origen de la colita

Por: Diario del Norte
noviembre 17, 2017
0 0
ANUNCIO PUBLICITARIO

Le puede interesar

Guajira Innovación, una apuesta con liderazgo femenino: ‘Nane’ Villafañe la gran visionaria

Roberto Calderón, el compositor que convirtió su gratitud en un museo

Por Abel Medina Sierra

Recientemente se publicó y lanzó el libro ‘El rey de la colita’ del escritor villanuevero David Amaya Orsini, de cuya lectura surgen estas glosas que no pretenden restar validez a la obra sino aportar a un debate más amplio sobre el tema.
El libro trata de sustentar las siguientes hipótesis: que Villanueva es la cuna de lo que se llamó ‘la colita’ en los gérmenes de la música vallenata. Que quien creó la colita fue el músico villanuevero Rafael Amaya Cabrales quien también le habría dado el nombre. De igual manera, partiendo del testimonio del ya extinto maestro Amaya, se llega a fechar en 1929 el inicio de la colita.
No conforme con la lectura, tuve conversación telefónica con el autor pues las fechas que ofrece como punto de origen de la colita en Villanueva, riñen contra otros como las que ofrece Ángel Acosta Medina, que documenta estas fiestas en la zona rural de Riohacha desde la primera década del siglo XX. Amaya me confesó que él solo se había limitado a estudiar el caso en Villanueva. Si esto es así, se está incurriendo en un grave sesgo, porque un investigador no puede hacer generalizaciones cuando su estudio es tan particularmente localizado. Lo otro grave es que las delimitaciones temáticas hay que hacerlas públicas en la introducción del libro, no hacerlas oralmente cuando se le pregunte. Este tipo de errores le restan seriedad a una investigación y esto se ha vuelto común en quienes escriben sobre la música vallenata; por ello, musicólogos como Egberto Bermúdez nos rebaja al nivel de “pseudo-científicos sociales”.
Si el trabajo de campo se hizo solo recogiendo evidencias en Villanueva, no puede hacerse afirmaciones como que en ese municipio nació y se le dio nombre a la colita, el autor debió decir explícitamente que fue el origen solo en ese municipio porque está induciendo al lector al error y al sesgo.
Pero para aportar algunos elementos sobre el tema, tengo que decir que las colitas constituyen el antecedente de las llamadas casetas y el paso de la cumbiamba gratuita que involucraba a toda la comunidad a una fiesta que organizaba un ciudadano con fines de lucro. Es preciso aclarar que la colita no era un baile específico ni una forma (ritmo) sino una fiesta que exigía un formato específico por parte del músico. A la colita el público iba a bailar, se requería mayor intensidad del sonido (más bulla) y eso hacía cambiar el formato de acordeón y caja por uno híbrido entre el conjunto vallenato tradicional y la banda de viento del que tomaban el bombo y el redoblante y agregaban las maracas.
Aunque conserva ciertas características comunes a la antigua cumbiamba, la colita corresponde más a la primera mitad del siglo XX y presenta cambios pues se pasa de un lugar público (como la plaza) a un lugar más cerrado (un patio, un quiosco, una casa); la institucionalidad (jefes civiles) no participa en la organización sino particulares y cambia el formato del conjunto musical que se amplía en sus componentes. En el caso del baile, con la colita se pasa del baile en ruedas o colectivos al baile en pareja.
Sobre el nombre de ‘colita’ existen varias versiones. La más difundida sostiene que cuando había fiesta en los pueblos, los ricos organizaban las suyas pero la plebe lo hacía por su lado. Cuando terminaban la de los ricos, algunos de estos, se “colaban” en los festejos populares que funcionaban como ‘cola’ o parte final de una noche de jolgorio. Para otros, el nombre alude a una canción popular de la época y para otros al baile en fila o hilera (cola) muy común en esos tiempos. Amaya recoge el testimonio del maestro Rafael, en el sentido que la gente pedía ‘la colita’, como la ‘ñapa’, es decir, una pieza musical adicional al grupo, lo que se tiene en cuenta como otro posible origen de este nombre.
En síntesis, para demostrar el origen de las colitas en Villanueva se requiere de un estudio más amplio, riguroso y más lectura para no incurrir en sesgos localistas que le hacen mucho daño a la academia sobre la música vallenata.

ANUNCIO PUBLICITARIO

Más noticias

Guajira Innovación, una apuesta con liderazgo femenino: ‘Nane’ Villafañe la gran visionaria
Opinión

Guajira Innovación, una apuesta con liderazgo femenino: ‘Nane’ Villafañe la gran visionaria

agosto 15, 2026
Roberto Calderón, el compositor que convirtió su gratitud en un museo
Opinión

Roberto Calderón, el compositor que convirtió su gratitud en un museo

agosto 15, 2026
¿Delimitación territorial o reconfiguración institucional de la Alta Guajira?
Opinión

¿Delimitación territorial o reconfiguración institucional de la Alta Guajira?

agosto 15, 2026
Que el gas y el viento no repitan la historia del carbón
Opinión

Que el gas y el viento no repitan la historia del carbón

agosto 14, 2026
¿Quién no ha improvisado?
Opinión

¿Quién no ha improvisado?

agosto 14, 2026
A un año de la partida del exalcalde Aldemar “Papi” Ibarra
Opinión

A un año de la partida del exalcalde Aldemar “Papi” Ibarra

agosto 14, 2026
Roberth Ramírez, villanuevero fundador del Museo Villanueva Grande, un sueño hecho realidad
Opinión

Roberth Ramírez, villanuevero fundador del Museo Villanueva Grande, un sueño hecho realidad

agosto 13, 2026
La Presidencia más allá de la Casa de Nariño
Opinión

La Presidencia más allá de la Casa de Nariño

agosto 13, 2026
Legales

© 2023 Derechos reservados a Gámez Editores - Sistema Cardenal S.A.S. - Prohibida la reproducción parcial o total de este medio.

Nuestros sitios

  • Términos y Condiciones
  • Derechos de Autor y Propiedad Intelectual
  • Política de uso de cookies
  • Política de Tratamiento de Datos
  • Directrices Editoriales

Síguenos

¡Bienvenido de nuevo!

Inicie sesión en su cuenta a continuación

¿Contraseña olvidada?

Recupera tu contraseña

Ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico para restablecer su contraseña.

Iniciar sesión

Agregar nueva lista de reproducción

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • La Guajira
  • Política
  • Judiciales
  • Caribe
  • Nación
  • Mundo
  • Opinión
  • Editorial
  • Edición Impresa
  • Sociales
  • Más
    • Oráculos
    • Multimedia
    • Especiales
    • Edictos
    • Negocios
    • Deportes
    • Entretenimiento
    • Notas Rosas
    • Tecnología

© 2023 Derechos reservados a Gámez Editores - Sistema Cardenal S.A.S. - Prohibida la reproducción parcial o total de este medio.

Esta página web usa cookie para mejorar tu experiencia de navegación, al continuar aceptas nuestra política de uso de cookie.Consultala aquí