La Juez 18 Penal Municipal con funciones de control de garantías de Barranquilla ordenó dejar en libertad a Julianis Paola Altamar Medina, quien había sido capturada el pasado…
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La Juez 18 Penal Municipal con funciones de control de garantías de Barranquilla ordenó dejar en libertad a Julianis Paola Altamar Medina, quien había sido capturada el pasado 12 de octubre por el presunto delito de fuga de presos. La decisión se produjo luego de que el despacho acogiera los argumentos de su defensa, que sostuvo que no existían pruebas suficientes para demostrar que la mujer pretendía evadir de manera definitiva la vigilancia de las autoridades. Pese a recuperar la libertad por este proceso, Altamar Medina continuará cumpliendo una medida de detención domiciliaria con vigilancia electrónica, impuesta en otro caso relacionado con el delito de concierto para delinquir.
El abogado Jorge Imitola explicó que la jueza tuvo en cuenta que una salida temporal del domicilio no constituye automáticamente una fuga, pues debe demostrarse la intención de sustraerse de manera permanente de la custodia. Según la defensa, cuando la mujer fue interceptada por uniformados en el sector de Caribe Verde, caminaba hacia su vivienda acompañada de sus dos hijos menores de edad. Presuntamente, estaba buscando otro apartamento en la misma urbanización debido a problemas de humedad en su residencia actual, situación que, según lo expuesto por su abogado, estaría afectando la salud de los niños y requería una eventual solicitud de traslado ante el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec).
La defensa también argumentó que Altamar Medina no llevaba equipaje ni elementos que indicaran una intención de abandonar definitivamente su domicilio. Además, habría informado a los policías que cumplía detención domiciliaria, les mostró el brazalete electrónico y no intentó ocultar su identidad. El abogado señaló que la jueza valoró igualmente sus antecedentes de salidas autorizadas o justificadas, entre ellas visitas conyugales a establecimientos penitenciarios de Valledupar y Girón para que sus hijos pudieran visitar a su padre, Aldair Montenegro Mejía, alias ‘Gomelo’. Según la defensa, la mujer había regresado a su residencia después de esas visitas y también había comunicado al Inpec otras salidas, como las realizadas para llevar a los menores al médico.
La Fiscalía había solicitado que se le impusiera una medida de aseguramiento en un centro carcelario por el presunto delito de fuga de presos. Sin embargo, el ente acusador no apeló la decisión judicial, por lo que esta quedó en firme respecto de ese proceso. Tras la determinación, el Inpec deberá recoger a la mujer en la estación de Policía donde permanece detenida y trasladarla a su vivienda para que continúe cumpliendo la medida domiciliaria que tiene vigente por el otro expediente.
La captura de Altamar Medina había sido anunciada por el presidente Abelardo De la Espriella, quien la señaló de presuntamente desempeñar funciones de coordinación y financiación dentro de la estructura criminal ‘Los Pepes’, además de ser pareja sentimental de alias ‘Gomelo’, identificado como uno de los presuntos cabecillas de esa organización y hombre cercano a Digno Palomino. El mandatario también mencionó una posible relación de la mujer con el atentado ocurrido el 10 de octubre contra dos funcionarios del Inpec en Barranquilla. En ese momento, informó sobre la incautación de un teléfono iPhone en el que, según una revisión preliminar, se habrían encontrado panfletos con características similares a los utilizados para intimidar a los guardianes penitenciarios.
No obstante, durante la audiencia por el presunto delito de fuga de presos, la Fiscalía no presentó elementos materiales relacionados con el ataque contra los funcionarios y centró su solicitud en la conducta atribuida a Altamar Medina por su salida del domicilio. El atentado ocurrió cuando los dragoneantes provisionales Daniel Steven Tapiero Alférez y Shirly Dallana Acosta Marroquín se movilizaban en una motocicleta, después de terminar su turno, y fueron interceptados por dos hombres que también se desplazaban en moto, en el sector de San Martín, en el barrio El Bosque. Ambos funcionarios resultaron heridos. La posible vinculación de Altamar Medina con este ataque no fue objeto de decisión en el proceso por el que se ordenó su libertad.