Un edificio histórico ubicado en el Batallón Paraíso, en Barranquilla, será acondicionado para funcionar como sede alterna de la Presidencia de la República durante el gobierno de Abelardo De La Espriella. La estructura, construida en 1938 y localizada dentro de las instalaciones de la Segunda Brigada del Ejército Nacional, avanza en un proceso de remodelación con miras a estar lista tras la posesión presidencial del próximo 7 de agosto.
El inmueble, de arquitectura neoclásica republicana, ha sido intervenido en distintas ocasiones a lo largo de su historia y cuenta con varios niveles subterráneos diseñados para brindar protección ante eventuales ataques. Entre sus espacios más importantes se encuentra una sala de situaciones equipada con sistemas de comunicación y videovigilancia, desde donde el mandatario y las autoridades podrán coordinar operaciones, recibir reportes de inteligencia y realizar seguimientos en tiempo real.
Las obras incluyen adecuaciones en la infraestructura y la instalación de una nueva fachada que identificará el lugar como sede presidencial. En 2011, el edificio ya había sido acondicionado para albergar el Comando Conjunto del Caribe, desde donde se coordinaban operaciones militares en la región.
El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano De la Rosa, aclaró que la administración departamental no ha destinado recursos públicos para estas adecuaciones. Explicó que los trabajos han contado con el respaldo de empresarios privados de la región, quienes han contribuido con materiales de construcción, carpintería de aluminio, ventanería y otros elementos requeridos para la remodelación.
Además del Batallón Paraíso, el Gobierno entrante proyecta utilizar el histórico edificio de La Aduana, en el centro de Barranquilla, como escenario para consejos de ministros y la recepción de delegaciones nacionales e internacionales.
La habilitación de esta sede hace parte de la estrategia de descentralización impulsada por el presidente electo, que contempla despachar desde diferentes ciudades del país, incluyendo Barranquilla, Medellín y Cali, mientras que el Palacio de San Carlos será utilizado como sede presidencial en Bogotá y la Casa de Nariño será convertida en un museo abierto al público.








