La Corte Constitucional ordenó la libertad provisional de Dayana Jassir de la Hoz mientras la Corte Suprema de Justicia resuelve el recurso de casación interpuesto por su defensa dentro del proceso judicial por el homicidio de Eduardo Pinto Viloria, oriundo del municipio de Albania.
La decisión del alto tribunal dejó sin efecto temporalmente la orden de captura inmediata emitida por la Sala Penal del Tribunal Superior de Barranquilla, únicamente en lo relacionado con la privación inmediata de la libertad de Jassir. Asimismo, ordenó al Tribunal emitir en un plazo de 48 horas una nueva decisión debidamente argumentada sobre la necesidad de mantener esa medida mientras la condena queda en firme.
Según la Corte Constitucional, el Tribunal deberá analizar de manera individual y concreta si realmente procede la detención inmediata antes de que finalice el trámite judicial correspondiente. En consecuencia, ordenó la libertad de Dayana Jassir, siempre y cuando no exista otra orden judicial vigente en su contra.
Tras conocerse la determinación, Rebeca Viloria, madre de la víctima, solicitó al Tribunal Superior de Barranquilla mantener la medida privativa de la libertad mientras la Corte Suprema estudia el recurso extraordinario de casación.
El caso judicial se remonta al asesinato de Eduardo Pinto Viloria, ocurrido el 4 de mayo de 2016 en Barranquilla. Dayana Jassir fue capturada inicialmente en junio de ese mismo año y procesada por homicidio agravado y concierto para delinquir, cargos que no aceptó.
Posteriormente, recuperó la libertad en febrero de 2018 por vencimiento de términos. El proceso continuó durante varios años hasta que, en noviembre de 2024, un juzgado emitió fallo absolutorio al considerar que existían dudas y contradicciones en las pruebas presentadas por la Fiscalía.
Sin embargo, la Fiscalía apeló esa decisión y el Tribunal Superior de Barranquilla terminó revocando la absolución, condenando a Jassir a 57 años y 6 meses de prisión y ordenando su captura inmediata, la cual fue materializada por agentes del CTI y la Sijín.








