Detener la violencia y las guerras, fue el mensaje del Papa León XIV, para iniciar la celebración de la Semana Santa, afirmando que Dios no puede ser usado para justificar el enfrentamiento y recordando que las heridas de Cristo reflejan hoy el sufrimiento de las víctimas del conflicto, la pobreza y la desesperanza.
El Papa León XIV recordó que la paz no es un ideal abstracto, sino el corazón del Evangelio, y el cristiano está llamado a rechazar la violencia y a construir reconciliación en un mundo herido.
El representante de la iglesia católica, insistió en que Dios no puede ser utilizado para justificar conflictos armados ni enfrentamientos.
En su mensaje recordó que el Señor rechaza las plegarias de quienes tienen “las manos llenas de sangre”, en una clara advertencia contra cualquier intento de usar la religión como instrumento para la guerra.
También pidió misericordia y exhortó a la humanidad a deponer las armas y recordar la fraternidad.
Señaló que en las llagas de Jesús se reflejan las víctimas de hoy: los enfermos, los pobres, los abandonados y, especialmente, quienes padecen la guerra y la opresión.
Es importante recoger las reflexiones del Papá León XIV, y todos unidos también pedir misericordia, clamar por la paz y rechazar la violencia.
Para esta semana desde La Guajira, el obispo de la Diócesis de Riohacha, monseñor Francisco Ceballos Escobar, también se suma al clamor del Papa León XIV.
Al tiempo que pidió a los guajiros participar de las actividades que se han programado en las diferentes iglesias, para renovar la fe y desde la oración clamar por la paz de Colombia.
Hizo un llamado a quienes siembran el miedo en La Guajira para que cesen sus actos de violencia, y encuentren en el diálogo con la familia la manera de encontrar ese camino que les permita alejarse de ese mundo de odio.
La celebración de esta semana santa es una nueva oportunidad para refrendar el amor por la familia, para renovar la fe, y para desde la reflexión seguir orando por la paz.