El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, explicó por qué la operación que derivó en la captura de Nicolás Maduro no incluyó a otros altos dirigentes del chavismo como Diosdado Cabello y el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, pese a que ambos han sido señalados por Washington como figuras clave del régimen venezolano y el narcotráfico.
Las declaraciones fueron hechas por Rubio en una entrevista con la cadena estadounidense CBS News, en la que detalló que la operación tuvo como único objetivo a Maduro y que ampliar las detenciones a otros puntos del país habría elevado de manera considerable los riesgos militares, logísticos y humanos del operativo.
En ese contexto, Rubio se refirió además al nuevo escenario político en Venezuela, marcado por el reconocimiento de Delcy Rodríguez como presidenta del régimen tras el aval de mandos militares, y a la conformación de una junta de transición mencionada por el Presidente Donald Trump, en la rueda de prensa del 3 de enero tras la operación militar.
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¿Por qué la operación se limitó a Maduro?
En la entrevista con CBS News, Marco Rubio señaló que la captura de Nicolás Maduro fue el resultado de meses de planeación y que se trató de una operación altamente compleja. Según explicó, intentar capturas simultáneas en distintos puntos del país, incluyendo bases militares fuertemente custodiadas, habría puesto en riesgo la vida de personal estadounidense y de civiles.
Rubio afirmó que Maduro era el objetivo principal por su papel central en la estructura del poder venezolano y que no era viable ejecutar detenciones paralelas sin generar un escenario de confrontación mayor. En ese sentido, calificó como “absurdo” suponer que era posible realizar múltiples capturas de alto nivel en un solo operativo sin consecuencias graves.
El nuevo poder en Venezuela tras la captura
Tras la detención de Maduro, el escenario interno en Venezuela cambió de manera inmediata. Por orden de la Corte Suprema de Venezuela y de acuerdo con información citada por medios internacionales, sectores de la Fuerza Armada reconocieron a Delcy Rodríguez como presidenta del régimen, en un movimiento orientado a mantener una línea de mando y evitar un vacío total de poder.
Este reconocimiento militar ha sido interpretado como un intento del chavismo de reorganizarse ante la ausencia de su principal figura, mientras crecen las presiones externas para definir un rumbo político distinto en el país.
En paralelo, el Presidente Trump aseguró que se evalúa la conformación de una junta de transición y advirtió que Delcy Rodríguez enfrentará fuertes consecuencias si no coopera con un proceso político que permita una salida negociada a la crisis venezolana. Estas declaraciones refuerzan la presión de Estados Unidos sobre el nuevo liderazgo del régimen.








