El Gobierno de Venezuela solicitó este martes el respaldo del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, frente a lo que calificó como “amenazas” de Estados Unidos, y expresó su alarma por el presunto despliegue de unidades militares y armas nucleares en aguas del Caribe.
El canciller venezolano, Yván Gil, transmitió estas preocupaciones al coordinador residente de la ONU en Caracas, Gianluca Rampolla, en una reunión celebrada una semana después de que Washington advirtiera que está preparado para usar “todo su poder” para frenar el narcotráfico, lo que incluiría el envío de buques y tropas a la región.
Caracas espera que Guterres respalde un esfuerzo para “restablecer la sensatez” en América Latina y el Caribe, declarada zona de paz en 2014, y denunció que las acciones de EE.UU. buscan justificar agresiones bajo “falsas narrativas”.
La tensión escaló luego de que el gobierno estadounidense duplicara a 50 millones de dólares la recompensa por información que conduzca a la captura del presidente Nicolás Maduro, a quien acusa de violar sus leyes antidrogas.
Por su parte, Nicolás Maduro respondió asegurando que Venezuela “no la toca nadie” y que su sistema de defensa ha sido sometido a un proceso acelerado de reorganización y despliegue permanente, con el apoyo de más del 90% de la población, según dijo.
Desde la ONU, el secretario general Guterres ha pedido a ambos gobiernos «desescalar la tensión y resolver sus diferencias por vías pacíficas». Su portavoz adjunta, Daniela Gross, aseguró que sigue de cerca los acontecimientos y reiteró el llamado a la contención.








