Recibimos la triste noticia del fallecimiento del exalcalde de Manaure Aldemar «Papi» Ibarra en la ciudad de Bogotá, en la clínica Santa Fe por complicaciones de salud. Cuánto nos duele su partida, en especial de su familia con su sobrina Yaniza Lastra, mi amiga incondicional, sus hermanos y sobrinos y el pueblo manaurero que lloran su fallecimiento. Fueron tantos recuerdos con mi amigo ‘Papi’ Ibarra, que hoy los evoco con este artículo de tantos que le hice en vida. Fue realmente un imán de simpatía, un ser humano excepcional, un auténtico líder guajiro y familiar. Cuánta tristeza de todos y de sus compañeros exalcaldes del período 2016- 2019. Manaure está de luto y su muerte se siente en la gran pampa guajira.
Aldemar Ibarra, exdiputado de La Guajira y exalcalde municipal de Manaure – la tierra con mayor riqueza gasífera y salina en Colombia – es un dirigente carismático en todo el sentido de la palabra. Un accidente de tránsito lo dejó lesionado de la columna, el cual afectó su locomoción, pero eso no le ha impedido en nada, para demostrar seguridad y cumplimiento en la palabra, ni para amilanarse ante la vida: respira alegría y contagia con su optimismo desbordado a cualquier desprevenido interlocutor. ‘Papi’ Ibarra, como es conocido cariñosamente en su pueblo y en toda la península, es un imán de simpatía y de seguridad en lo que expone en cualquier tertulia donde participe.
Además de ser un cantante de vallenatos, lo cual hace muy bien. Aprende uno tanto de él, que se lleva una lección bien aprendida de humildad, de sencillez, de servicio a la gente y de cómo debe ser el comportamiento natural de un dirigente, quien sin proponérselo aplica los axiomas de Peter Druker.
En una de estas tertulias amenas recientes, me gustó tanto no solo a mí sino a los contertulios de este hombre unamuniano de carne y hueso y no mera abstracción de la realidad, de cuál debe ser el comportamiento de un dirigente, en especial de un exalcalde que ha dirigido a su pueblo, sobre todo de uno de los municipios más ricos de La Guajira y de Colombia, pero que hoy con el zarpazo que nos aplicó el Gobierno de Santos, lo volvió añicos en ingresos per cápita de lo que nos pertenecía gracias a la acción de la madre naturaleza.
En sus charlas siempre utiliza la figura gráfica de sus manos y con ellas sienta cátedra de lo que piensa y expone de manera clara y contundente, pero ante todo con humildad y sencillez de lo que podríamos denominar el decálogo del ‘Papi’ Ibarra. La primera, “nunca cambies, por mucho que subas peldaños, no te olvides de los que siempre han sido tus amigos. Frecuéntalos, eso los hace felices, de que su exalcalde los visite. Alegra sus corazones y alimenta la amistad”. La segunda, “sé cumplidor de tus palabras. Si prometes algo, cúmplelo en la fecha que te comprometiste, si le mamas gallo y al final le cumples, la persona recibe lo prometido, pero no te lo agradece. Ser serio en política es el mayor baluarte para seguir creciendo. Y si quieres seguir creciendo o manteniendo tu grupo político de manera exitosa, se amable con todo el mundo, especialmente con la gente con sabor a pueblo. Visítalos. Un detalle con ellos no imaginas lo que te valora y lo más importante, la manera como te agradecen el detalle, darles su ‘cariñito’ es cosa que endulza corazones. El cariño permanente con el pueblo es clave para gobernar. Si ven a su exalcalde de manera asidua, no solo en el despacho sino en los barrios, en las veredas, ese contacto permanente te hará un gran líder y un gran ser humano. El contacto con la gente es algo que no podemos olvidar los que fuimos elegidos por voluntad popular”.
“Nunca olvides a tu familia, al final del mandato es con lo que cuentas, es tu sangre, no lo olvides nunca”.
“En la mejor manera posible, mantén siempre la armonía con todos. No existe mejor cosa que no pelear con nadie. Trabajar en equipo asegura el éxito y lo que uno se propone en los 4 años de su Administración. Los 4 años pasan rápido y si no aprovechas las oportunidades, más tarde te lamentarás. Escucha siempre, sobre todo a los mayores, ellos, aunque no lo creas son dueños de una sabiduría inmensa”. Frases como ‘el Jamichito’, ‘Salió como un Johnson’ para referirse al triunfo de un reconocido parlamentario, que estaba casi ahogado y Manaure lo puso a volar, y tantas otras frases que usa ‘Papi’ Ibarra expresadas de manera oral y con gráficas.
El exalcalde de los manaureros, de manera recurrente y remata cuando los dirigentes se ponen pesados o no aceptan el diálogo, entonces hay que ‘labrarse su propia trocha’ es decir un camino diferente y darles donde más les duele y de manera gráfica lo muestra ‘en las rodillas’, es decir llegando a la base popular, a la gente que es la clave de todo proceso electoral. Una gran lección de este dirigente manaurero que da lecciones de sabiduría y de experiencia en todo su devenir histórico con éxito en lo que se ha propuesto más por el bienestar de su comunidad que por el personal. Ejemplos que otros líderes del Departamento deben seguir en sus comunidades a lo ancho y largo de La Guajira.








