La disputa territorial entre Colombia y Perú por una isla en la frontera fluvial del Amazonas se intensifica, justo cuando el presidente colombiano, Gustavo Petro, y el primer ministro peruano, Eduardo Arana, coinciden este jueves en la región de la triple frontera entre ambos países y Brasil.
Mientras el mandatario colombiano se desplazará a Leticia para conmemorar la Batalla de Boyacá y reafirmar la soberanía nacional sobre el sur del país, Arana lidera una delegación oficial que visitará Santa Rosa de Loreto, territorio insular cuya creación como municipio desató el reciente reclamo de Colombia.
El presidente Petro ha denunciado que el Gobierno peruano se habría “apropiado” de varias islas surgidas en la frontera amazónica, y cuestionó particularmente la creación del municipio de Santa Rosa de Loreto —antes parte del distrito de Yavarí, en la provincia de Mariscal Ramón Castilla (Loreto)—, al considerar que se trata de un acto unilateral que ignora la delimitación pactada históricamente entre ambos países.
Pese a las declaraciones del jefe de Estado colombiano, el Gobierno peruano sostiene que su soberanía sobre la isla está fuera de toda discusión. Según Lima, Santa Rosa ha sido desde sus inicios en los años 70 una extensión de la isla Chinería, cuya pertenencia al Perú fue acordada con Colombia en el tratado de 1929. La presencia sostenida de entidades como la Policía Nacional, la Armada, migración, aduanas y servicios sociales peruanos refuerza ese argumento.
La visita de Arana y su comitiva, que incluye a los ministros de Salud, Educación, Defensa, Desarrollo e Inclusión Social, así como al viceministro de Relaciones Exteriores, se realiza a bordo de la embarcación Río Yavarí, una Plataforma Itinerante de Acción Social (PIAS) que llevará atención estatal a comunidades rurales amazónicas como parte de la tercera campaña de acción social del año.
Durante la jornada se prevé la prestación de servicios a más de 4.300 ciudadanos pertenecientes a comunidades indígenas yagua, kukama kukamiria, bora y ticuna, en zonas remotas de las provincias de Requena y Mariscal Ramón Castilla.
La controversia en torno a Santa Rosa se suma a la tensión personal entre los gobiernos de Petro y de la presidenta peruana Dina Boluarte, quien actualmente se encuentra de visita oficial en Japón. Desde el intento de autogolpe del expresidente Pedro Castillo, Petro ha respaldado abiertamente su causa, mientras Boluarte ha evitado todo contacto con él, como ocurrió recientemente durante la investidura del presidente ecuatoriano Daniel Noboa, donde se rehusó a saludarlo.








