Bajo el implacable sol o en medio de la lluvia, un niño wayuu del corregimiento de Cardonal, en el municipio de Fonseca (La Guajira), recorre diariamente el camino hacia su sueño: aprender a tocar el acordeón, un deseo que empezó a alimentar desde los cinco años.
La historia fue compartida por Yusmira Machado, madre soltera del pequeño, quien con emoción relata cómo su hijo ha comenzado a dar sus primeros pasos en el mundo de la música gracias al apoyo de la Fundación Cocha Molina y Comfaguajira, entidades que firmaron un convenio para brindar formación musical a niños de la región.
“Si ese es el propósito de Dios, así será, y también para muchos niños que sueñan con tocar acordeón”, expresó la madre, destacando el amor y la pasión que su hijo demuestra por este arte, el mismo que ella alguna vez soñó alcanzar.
La Fundación Cocha Molina está formando actualmente a más de tres mil alumnos en el Cesar y La Guajira, fortaleciendo así el semillero del vallenato, género que es patrimonio cultural del país y símbolo de identidad para muchas comunidades del Caribe colombiano.








