Un cambio histórico vive la urbanización Alto de Javier Socarrás, en Villanueva, con la instalación del servicio de gas natural domiciliario, gestionado por la empresa Gases de La Guajira. Más de cien familias, que durante años cocinaron con bombonas de gas, carbón e incluso leña, se benefician hoy de un avance que marca un antes y un después en sus condiciones de vida.
El proceso, que fue posible gracias a las gestiones de la Gobernación de La Guajira, líderes como Javier Socarrás Amaya y la administración municipal, se concretó tras la entrega oficial de títulos de propiedad a los residentes, un paso clave para viabilizar la instalación de servicios públicos esenciales.
Liliana Carrillo, habitante fundadora de la urbanización, recuerda las dificultades vividas durante más de una década. “Nos tocaba comprar cilindros de gas a 90 mil pesos, que no duraban ni un mes. Cuando no había dinero, buscábamos carbón o simplemente no cocinábamos”, relató. Con evidente emoción, celebra la instalación del medidor: “¡Somos bendecidos! Este es un barrio de guerreros, y esto es una gran victoria”.

Por su parte, Yidis Isabel Mattos Salas rememoró los años en que cocinar a leña era su única opción. “Era un martirio, pero ahora gracias a Dios tenemos gas y una estufa digna”, expresó. Ambas mujeres coinciden en que este cambio representa dignidad, seguridad y alivio económico.
La empresa Gases de La Guajira confirmó que continuará ampliando las conexiones en esta y otras comunidades, con el objetivo de llevar energía limpia y segura a más hogares del departamento.
La llegada del gas natural no solo mejora la comodidad de las familias de Alto de Javier Socarrás, sino que se convierte en símbolo de progreso y reivindicación social para una comunidad que durante años esperó ser escuchada. Villanueva avanza, paso a paso, hacia una vida más digna para todos.








