El hallazgo del cuerpo sin vida de Liceth Dayani Saldaña Bastidas, una joven colombiana oriunda de Algeciras, Huila, ha generado consternación y múltiples interrogantes tanto en Colombia como en Perú. La joven, reportada como desaparecida desde hace ocho años cuando apenas era una adolescente, fue encontrada muerta recientemente en una carretera del vecino país, en condiciones que apuntan a un crimen atroz.
El cuerpo fue hallado en la vía Panamericana Norte, a la altura del cruce entre Los Cipreses y Los Pinos, en la provincia peruana de Barranca. Según reportes de medios locales, Liceth presentaba signos de violencia y tortura, estaba desnuda y tenía la cabeza completamente rapada. Su identidad fue confirmada gracias a un tatuaje en su espalda que llevaba su nombre.
Clemencia Bastidas, madre de la víctima, aseguró en declaraciones a medios nacionales que no comprende cómo su hija terminó en Perú, ni cuáles fueron las circunstancias de su vida durante los ocho años en los que no supo nada de ella. “No tengo cómo traerla de vuelta. Pido a las autoridades que me ayuden, esto es una tragedia inesperada”, expresó entre lágrimas.
Las autoridades peruanas ya iniciaron una investigación para esclarecer los hechos, mientras que la Personería de Algeciras ha solicitado el apoyo del Gobierno colombiano para gestionar la repatriación del cuerpo. Sobre versiones que indican que Liceth sufría alteraciones mentales, su madre afirmó que no puede confirmar esa información, dado que nunca volvió a tener contacto con su hija tras su desaparición.
El caso ha generado conmoción y un llamado urgente a fortalecer la cooperación internacional en la búsqueda de personas desaparecidas y la protección de mujeres en situación de vulnerabilidad. Las circunstancias del crimen siguen siendo materia de investigación.








