El presidente Gustavo Petro, designó como nuevo ministro de Defensa al general Pedro Sánchez, quien recibe el país en medio de actos de violencia donde la población civil resulta ser la más afectada.
El departamento de La Guajira no escapa a ese fenómeno, por lo que se esperaría que el nuevo ministro ponga sus ojos en este territorio que se encuentra a expensas de los grupos que actúan al margen de la Ley.
La situación del Departamento es bastante compleja, porque básicamente los hechos de violencia están relacionados con el control de territorio por quienes se han dedicado al tráfico de drogas y al secuestro.
Otro escenario que se presentó tuvo que ver con una bandera alusiva al Ejército de Liberación Nacional (ELN), y un paquete sospechoso en la vía Villanueva-El Molino, a lo que se suma la detonación de un artefacto explosivo en el puesto oficial conocido como la báscula sobre la vía que conduce del municipio de Maicao a Albania.
Es decir, el departamento de La Guajira se encuentra sitiado por actores dedicados a actos violentos atentando contra la tranquilidad de los guajiros.
El tema entonces va más allá de lo simple, razón suficiente para que el gobernador de La Guajira, Jairo Aguilar Deluque acompañado de los 15 alcaldes lo escalen al Gobierno nacional.
Se requiere que el mandatario de los guajiros, logré que el nuevo ministro de Defensa conozca las particularidades que se están presentando en el Departamento, para que se encuentre la manera de salirle al quite a quienes siguen causando miedo en la población.
Es urgente que los alcaldes muestren más interés en estos acontecimientos, para que desde sus competencias garanticen a la comunidad la seguridad que siguen reclamando a través de los diferentes medios de comunicación.
El tema merece toda la atención de las autoridades en el Departamento, para evitar que esas organizaciones delictivas se sigan apoderando de ciertos territorios que les convienen para sus acciones delictivas.
El nuevo ministro de Defensa, en declaraciones a medios nacionales precisó que en Colombia “no hay espacio para terroristas, ni narcotraficantes, ni criminales”.
Un mensaje claro que debe llamar la atención de las autoridades del departamento de La Guajira.
