El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este miércoles que la adhesión de Ucrania a la OTAN «no es un resultado realista» y que la seguridad europea debe ser asumida por los países del continente. En un cambio significativo de postura, Washington reducirá su rol en el conflicto entre Ucrania y Rusia para priorizar su seguridad fronteriza y la disuasión frente a China.
Durante una reunión del Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania, Hegseth subrayó que cualquier garantía de seguridad para Kyiv deberá estar respaldada por tropas europeas, sin la participación de fuerzas estadounidenses. Además, consideró «poco realista» la restauración de las fronteras de Ucrania previas a 2014.
Los comentarios del secretario de Defensa reflejan el viraje de la administración Trump respecto a la política exterior de su predecesor. Mientras que el gobierno de Joe Biden hizo de la alianza transatlántica un pilar de su estrategia, Hegseth dejó claro que EE.UU. «no tolerará una relación desequilibrada que fomente la dependencia».
El anuncio generó preocupación en el gobierno ucraniano, que ha insistido en la necesidad del liderazgo estadounidense para garantizar su seguridad. Sin embargo, la OTAN y la Unión Europea ya anticipaban un menor compromiso de Washington y han tomado medidas para fortalecer su propio mecanismo de asistencia militar.
En este contexto, Hegseth respaldó el llamado del presidente Donald Trump a que los aliados incrementen su gasto en defensa al 5% del PIB, asegurando que el actual umbral del 2% es insuficiente. La declaración marca un punto de inflexión en la estrategia occidental frente al conflicto, redefiniendo el papel de Estados Unidos en la seguridad europea.








