Este miércoles, las cuatro Comisiones Económicas del Congreso aprobaron el archivo de la reforma tributaria propuesta por el Gobierno de Gustavo Petro. El proyecto, liderado por los senadores Miguel Uribe, Antonio Zabaraín, Mauricio Gómez Amín y Juan Pablo Gallo, quedó descartado, generando incertidumbre entre ciudadanos y empresas por el manejo de la llamada «opción tarifaria».
El Gobierno había anunciado inicialmente que este mecanismo, destinado a cubrir deudas en los estratos 1, 2 y 3, se financiaría en mayo. Sin embargo, el ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho, explicó que el hundimiento de la reforma impide que el Estado asuma formalmente esa deuda como pública, ya que esta figura requería la autorización del Congreso dentro del marco de la ley archivada.
Camacho aseguró que a través de la banca pública se han girado alrededor de dos billones de pesos para cubrir la opción tarifaria, pero advirtió que, sin la habilitación jurídica, no es posible consolidar la deuda como parte de las finanzas del Estado. “Por eso la deuda, opción tarifaria aparecía como uno de los artículos de la Ley de financiamiento y requería una autorización del Congreso para que, en términos de la de las finanzas del Estado, pudiera ser asumida la deuda que ya se ha ido girando a las empresas como una deuda pública” afirmó.
Además, el ministro alertó sobre las consecuencias más amplias del fracaso de la reforma, afirmando que afecta directamente al sector minero-energético, en particular a la transición energética. “El hundimiento de la ley afecta al sector de Minas y energía porque teníamos otros incentivos para la promoción de proyectos de generación de energía renovable en el país”, señaló.








