La salida de Olmedo López, ojalá no se convierta en las famosas cortinas de humo, que los gobiernos en Colombia, suelen lanzar para ocultar las series de irregularidades que se descubren con los recursos del Estado, y los cuales, se destinan en el papel, para satisfacer las necesidades de las poblaciones vulnerables del país, como es ahora el caso de La Guajira.
Ejemplos hay muchos en este país, por eso, pedimos que se investigue a fondo lo que ha pasado desde el 2017, hasta hoy, con los recursos que se han venido destinando, dizque para cumplir con las exigencias de la Sentencia T-302, y otras medidas cautelares que las altas cortes, han expedido para garantizar el mínimo vital, que garanticen una mejor calidad de vida de la gente.
Lo del olmedo, es apenas una punta del iceberg que golpea con todos sus ángulos a la sufrida región de La Guajira. Si, solo se investigarán los hechos desde el 2017 cuando comenzaron a expedirse las sentencias, nos encontraríamos con una inmensidad de ‘horrores’ de proyectos, cuyos recursos han sido desviados, y otros, que han quedado inconclusos.
La Procuraduría General de la Nación, ha iniciado indagaciones para conocer, temas como los puntos de captación de agua para abastecer los famosos carrotanques, adquiridos por la Ungrd. ¿Cuál es la participación de las entidades competentes para el desarrollo de programas y proyectos para el acceso de la población a agua potable? ¿Cuál es la distribución y frecuencia de las entregas específicas para cada municipio por parte de los carrotanques? ¿Cómo se determinaron estas rutas y sus frecuencias, y la respectiva socialización con las administraciones municipales sobre esas rutas de distribución? ¿Cuáles son los puntos de captación de agua identificados para abastecer los carrotanques adquiridos y subcontratados por la Ungrd?
Sería bueno, conocer en que se invirtieron 344 mil millones de pesos, que hoy, la nación y los entes territoriales de La Guajira deben al BID, supuestamente para superar el problema del agua en la península.
Cuáles fueron los resultados de las famosas pilas comunitarias en la Alta Guajira, las cuales también ejecutaron de un proyecto imaginario que nació una tarde de lluvia en Uribia, cuando el expresidente Santos, se encontraba en esa población.
Pese al mar de dinero que se ha invertido, aún no hemos podido resolver el problema de agua, en una región altamente productora del líquido que baja libre de la Sierra Nevada, la serranía del Perijá, los ríos subterráneos y la que tenemos en el mar Caribe.
Lo que nos preocupa es que no podemos sentarnos a llorar sobre la leche derramada, como en la famosa fábula del filósofo Esopo. Mientras se indaga, investiga y se sanciona, la gente tiene sed, hambre, y muchas necesidades básicas, con urgencias de satisfacer.
