Ante la inminente llegada del fenómeno de ‘El Niño’ al país, deben las autoridades de La Guajira empezar a prepararse para tomar las medidas necesarias que les permitan la debida atención, especialmente a las familias wayuú que sufren por la falta de agua potable.
Recientemente, la ministra de Ambiente, Susana Muhamad, expresó en medios nacionales que “en el Estudio Nacional del Agua 2022 tenemos la caracterización de 312 municipios que normalmente cuando hay fenómenos fuertes que pueden llevar a sequía generarían situaciones de falta de disponibilidad de agua y donde tenemos que empezar con mucho énfasis en los preparativos».
Es decir, la propia ministra está alertado el tema, lo que indica que las autoridades departamentales y los entes territoriales desde ya deben empezar a trabajar para garantizar el acceso al agua de la comunidad.
También, el llamado a la Corporación Autónoma Regional de La Guajira para que ejerza la debida vigilancia y la protección a los ríos, teniendo en cuenta que muchos de ellos como el Tapias surte de agua el acueducto de Riohacha.
Corresponde entonces que las autoridades, que ya conocen de las dificultades por las que atraviesa la comunidad por falta de acceso al agua potable, asuman desde ya con toda responsabilidad las acciones que van a ejecutar para atender de la mejor manera posible la emergencia que se presentará por el ‘Fenómeno de El Niño’.
Cabe resaltar que Wilfran Mufuma, director del Departamento de Servicios de Predicción de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), anunció que la llegada del ‘Fenómeno de El Niño’ vendría acompañado de un grave aumento de la temperatura global en los próximos dos años.
Para la citada organización, El Niño/Oscilación del Sur (Enos) es un fenómeno natural caracterizado por la fluctuación de las temperaturas del océano en la parte central y oriental del Pacífico ecuatorial, asociada a cambios en la atmósfera. Este fenómeno tiene una gran influencia en las condiciones climáticas de diversas partes del mundo.
Gracias a los progresos científicos alcanzados en cuanto a la comprensión y la modelización del Enos, las competencias de predicción han mejorado en escalas temporales de uno a nueve meses de antelación, lo que ayuda a la sociedad a prepararse para los peligros asociados a ese fenómeno, tales como las fuertes lluvias, las inundaciones y las sequías.
En Colombia este fenómeno se caracteriza por una reducción considerable en las lluvias que traduce en temporadas más secas y altas temperaturas.
