Definitivamente, los colombianos estamos sometidos a los vaivenes de la política nacional, cuya variación inesperada busca la disputa del poder, mientras que las actuaciones negativas de quienes manejan los hilos de la política en Colombia afectan la economía nacional que pega fuertemente en la empresa privada, principal generador de empleo y al no haber una demanda laboral, puede generar la movilización de ciudadanos que defienden o se oponen al gobierno de turno.
Cuando decimos que el país se encuentra en los vaivenes de la política nacional, nos referimos a los dos grandes sectores que se disputan el poder y que han entrado en una guerra fría en la que participan simpatizantes y opositores de cada bando, mientras que el ciudadano que se encuentra al margen de la contienda política termina siendo el más afectado del enfrentamiento.
El conflicto político–ideológico se centra entre ‘petristas’ y ‘uribistas’ en cabeza de dos grandes líderes de la política colombiana de los últimos años, los cuales por su liderazgo han podido llevar al país a una polarización en donde cada quien le quiere quitar el espacio que se gana el otro.
Hoy podemos decir que el país se encuentra en un enfrentamiento ideológico, económico, social, militar y hasta informativo, debido a que muchos medios de comunicación han tomado partido en defensa de uno de los sectores políticos del país, situación que de no controlarse a tiempo puede desencadenar en una situación crítica debido a que se vienen alterando los ejes fundamentales de la democracia en Colombia, pero aparte de eso, el país puede entrar en un estancamiento económico y en la medida en que a los ciudadanos observen que sus ingresos no son suficientes para satisfacer sus propias necesidades, corremos el riesgo de un estallido social.
Tengo entendido que el presidente Gustavo Petro es un profesional de las Ciencias Económicas, pero creemos que está descuidando la economía de nuestro país, justamente su profesión lo que busca es satisfacer las necesidades de la población, pero el país es un cubo geométrico de muchas caras y una de ellas es la economía que de no atenderse con prontitud puede desencadenar los problemas sociales, culturales y políticos, dicho de otra forma, desatender la economía de un país es dejarle la puerta abierta a situaciones más catastróficas o irreparables.
El hecho que un presidente de formación economista le deje esa responsabilidad a un tercero, desencadena un caos y desde ya se nota la escasez de verduras y víveres, aumento en los precios de los productos básicos de la canasta familiar, pero por el otro lado comienzan a fortalecerse los grupos al margen de la ley contrario a la ideología del actual gobierno.