El invierno sigue causando estragos en el departamento de La Guajira, afectando a 12 de los 15 municipios del Departamento, de acuerdo con información entregada por la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo.
La situación es bastante compleja y delicada, si se tiene en cuenta que de acuerdo con los pronósticos del Ideam, seguirá lloviendo durante todo el mes de noviembre lo que implicaría que desde las administraciones se tomen otras acciones para evitar más desastres.
Las inundaciones en barrios, la pérdida de enseres, el colapso de las vías y la pérdida de vidas humanas, indica claramente que el Departamento no se encuentra preparado para soportar los embates de la naturaleza.
A esa situación se le suma, las familias que siguen ubicadas en zonas de alto riesgo, y que aún no son evacuadas a pesar de los pronósticos que advierten sobre la ocurrencia de fenómenos naturales.
Si bien el Gobierno nacional conoce de primera mano la emergencia que se presenta en el territorio, las ayudas humanitarias han resultado insuficientes para atender a las familias afectadas, puesto que solo se está cubriendo por el momento a las comunidades wayuú de la Alta Guajira.
Es urgente que desde la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo, se defina esa hoja de ruta de mano de los municipios para desarrollar las acciones preventivas que minimicen de alguna manera las afectaciones en los territorios.
Deben también mejorar los canales de comunicación para que la comunidad cuente con información de calidad y de primera mano, para que tengan las herramientas necesarias cuando se presenten las emergencias.
Este invierno también ha cobrado la vida de tres personas, que corresponde a los municipios de Manaure y Uribia, y un paciente trasladado del Hospital de Nazareth que murió cuando hacía tránsito al hospital de la capital indígena de Colombia.
Las lluvias generan peligros como las inundaciones, los torrentes y los deslaves, por lo que la comunidad debe prepararse para responder adecuadamente a la amenaza.