🎧
Riohacha Detenida
Valledupar Detenida
Riohacha, La Guajira - 23 de agosto de 2026
Diario del Norte
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • La Guajira
  • Política
  • Judiciales
  • Caribe
  • Nación
  • Mundo
  • Opinión
  • Editorial
  • Edición Impresa
  • Sociales
  • Más
    • Oráculos
    • Multimedia
    • Especiales
    • Edictos
    • Negocios
    • Deportes
    • Entretenimiento
    • Notas Rosas
    • Tecnología
Diario del Norte
  • Inicio
  • La Guajira
  • Política
  • Judiciales
  • Caribe
  • Nación
  • Mundo
  • Opinión
  • Editorial
  • Edición Impresa
  • Sociales
  • Más
    • Oráculos
    • Multimedia
    • Especiales
    • Edictos
    • Negocios
    • Deportes
    • Entretenimiento
    • Notas Rosas
    • Tecnología
Sin resultados
Ver todos los resultados
Diario del Norte
Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • La Guajira
  • Política
  • Judiciales
  • Caribe
  • Nación
  • Mundo
  • Opinión
  • Editorial
  • Oráculos
  • Multimedia
  • Edición Impresa
  • Especiales
  • Negocios
  • Deportes
  • Notas Rosas
  • Sociales
  • Tecnología
  • Entretenimiento
  • Edictos
ANUNCIO PUBLICITARIO

La pareja sentimental y sus denominaciones

Por: Redacción
junio 26, 2020
0 0
ANUNCIO PUBLICITARIO

Nada más universal que el amor; nada tan necesario para la prolongación de la humanidad que el vínculo de apareamiento entre el hombre y la mujer. Así que, referirnos a nuestra pareja es un hecho recurrente de habla; además, cada generación lo ha hecho de una manera y, de una región o país a otra, se revela cómo el contorno sociocultural incide en estas denominaciones.

Hay unas voces o construcciones léxicas que sirven como vocativos para la interacción verbal entre parejas, desde los más comunes como “amor” y su apócope “mor”, “querida (o)”, “gordo (a)”, “cariño”. En Colombia, ocurre un caso especial de habla: el esposo le dice a la esposa “m´ija” y a los hijos “mami” y “papi”.

ANUNCIO PUBLICITARIO

La manera como se denomina a la pareja difiere por el nivel de compromiso, clandestinidad, formalidad y la intimidad sexual, ésta última, un claro diferenciador de estas categorías. Un primer nivel, nos revela las denominaciones más universales que usamos en Colombia y que han sido más reiteradas por la tradición: “esposa (o)”, “marido/ mujer”, “novia (o)”, “prometida (o)”. En los últimos años, se ha vuelto más común el uso de “mi pareja” o como forma de generalizar el vínculo afectivo y, así evitar entrar en detalles que describan el tipo de relación. Cuando existe convivencia, matrimonio, hijos y mayor formalidad social, se escuchan a veces denominaciones hacia la mujer como “la oficial” o “compañera sentimental”. Menos formales, son “mi hembra/ mi macho” (o “hembro”).

Le puede interesar

La cacería de brujas en la ‘Patria milagro’

María Camila Orozco Becerra: cuando el periodismo se convierte en honor

Algunas de estas denominaciones, implican una asociación de la mujer con la coacción a la libertad del hombre y los aspectos más negativos de la convivencia: “la grúa”, “la leona”, “la jefa”. En sentido contrario, para la mujer: “la reina”; “el rey” para el hombre.

Independiente si existe nexo matrimonial, otras formas metafóricas o analógicas de referirse a la pareja con la cual se convive son: “media naranja”, “costilla”, “cobija”. Cuando se trata de una relación que no implica convivencia, recuerdo algunas usadas en algunas ciudades y en cierto tiempo en el Caribe Colombiano: “chica”, “jeva”, “lea”, “cuadre”, “cuerito”, “pollita”, “palomita”, “encoñe”. Cuando la pareja es muy apegada es común que se le llame “chicle”. No faltan las denigrantes, usadas en zonas lumpenizadas o en el argot del proxenetismo y la prostitución como “mi perra”, “mi zorra”. En este mismo contexto, se le llama “cabrón” o “cachón” a la pareja “oficial” de una trabajadora sexual.

En casos en los que, la relación es extra marital, soterrada y no oficial, existe denominaciones para el hombre como “puyón”, “patelana”, “tinieblo”; para la mujer: “la otra”, “la clandestina”, “la sucursal”, “la moza”, “amante”. En décadas anteriores, era común que se le llamara “concubina” a la mujer quien convivía total o parcialmente con un hombre sin haberse casado.

Cuando no media la convivencia y la relación se sustenta más en lo sexual y sin compromiso, emergen denominaciones como “amigovios”, “amiguita (o)”, “arrocito en bajo”, “desvare”, “desparche”, “amigos con derecho”, “amigos especiales”, “apaga incendios” entre otras. A algunas chicas les llaman “Gatorade” cuando solo la buscan “para pasar guayabo”. Como se aprecia, son categorías de reciente data y evidencia la cada vez mayor proliferación de relaciones solo en el plano de lo sexual.

Algunas de estas relaciones, se establecen por algún tipo de conveniencia económica. Tal es el caso de las “mueleras” que salen con hombres sin ningún compromiso, solo para hacerles compañía y a cambio, reciban atenciones. Otro caso es el de los “sugardaddy”, una persona madura y solvente quien tiene una relación con una “sugarbaby”, chica de mucho menos edad quien le ofrece atenciones y sexo a cambio de compensación económica para solventar sus gastos; sin compromiso y garantía de discreción.

En este caso de diferencia etarias, se conocen denominaciones como “pasto biche” para las jóvenes que tienen relaciones con hombres mucho más maduros que ellas y, el de “colágeno” para el caso contrario, chicos que consuelan veteranas.

Al fin de cuentas, nuevas formas de relacionarse sentimental y sexualmente traen consigo mecanismos diferenciadores en el habla popular, se hará más complejo el asunto si incluyéramos las relaciones entre parejas del mismo sexo y las poli-amorosas. El stock de denominaciones, cada vez se nutre más, el vínculo sentimental se vuelve variopinto.

Más noticias

De La Espriella reunirá a su gabinete en Barranquilla para un Consejo de Ministros y un retiro espiritual previo a su posesión
Opinión

La cacería de brujas en la ‘Patria milagro’

agosto 22, 2026
María Camila Orozco Becerra: cuando el periodismo se convierte en honor
Opinión

María Camila Orozco Becerra: cuando el periodismo se convierte en honor

agosto 22, 2026
La Guajira, esquina caribeña de las oportunidades
Opinión

La Guajira, esquina caribeña de las oportunidades

agosto 22, 2026
Que nos unamos todos
Opinión

Que nos unamos todos

agosto 21, 2026
La Odisea de escuchar al otro
Opinión

La Odisea de escuchar al otro

agosto 21, 2026
La solidaridad no es guardar luto ni cambiarle la historia a un pueblo
Opinión

La solidaridad no es guardar luto ni cambiarle la historia a un pueblo

agosto 21, 2026
La sed no espera, La Junta, La Peña y Curazao claman por agua
Opinión

La sed no espera, La Junta, La Peña y Curazao claman por agua

agosto 20, 2026
A propósito del cargo por confiabilidad
Opinión

A propósito del cargo por confiabilidad

agosto 20, 2026
Legales

© 2023 Derechos reservados a Gámez Editores - Sistema Cardenal S.A.S. - Prohibida la reproducción parcial o total de este medio.

Nuestros sitios

  • Términos y Condiciones
  • Derechos de Autor y Propiedad Intelectual
  • Política de uso de cookies
  • Política de Tratamiento de Datos
  • Directrices Editoriales

Síguenos

¡Bienvenido de nuevo!

Inicie sesión en su cuenta a continuación

¿Contraseña olvidada?

Recupera tu contraseña

Ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico para restablecer su contraseña.

Iniciar sesión

Agregar nueva lista de reproducción

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • La Guajira
  • Política
  • Judiciales
  • Caribe
  • Nación
  • Mundo
  • Opinión
  • Editorial
  • Edición Impresa
  • Sociales
  • Más
    • Oráculos
    • Multimedia
    • Especiales
    • Edictos
    • Negocios
    • Deportes
    • Entretenimiento
    • Notas Rosas
    • Tecnología

© 2023 Derechos reservados a Gámez Editores - Sistema Cardenal S.A.S. - Prohibida la reproducción parcial o total de este medio.

Esta página web usa cookie para mejorar tu experiencia de navegación, al continuar aceptas nuestra política de uso de cookie.Consultala aquí