Villanueva tiene un linaje de características excelsas. Basta para demostrarlo, citar algunos apellidos Daza, Dangond, Fernández, Cabello, Baquero, Lacauture, Martínez, Quintero, Celedón, Orozco, Amaya, Bendeck, Plata, Vega, Oñate, Montero, Cuadrado, Pérez, Socarras, Olivella, David, García, Peñaloza, Guerra, López, Morales, Mendoza, Contreras, Ferreira, entre otros. Estos y muchos otros son apellidos que sirven de cabeza a hogares ejemplares. A familias dignas, nobles y amantes de su caro terruño.
Por todo lo anterior y lo que han representado apellidos de ese linaje, de gran valor histórico que han aportado un legado a esta tierra bella; sobresalen y están en los anaqueles de la historia los Fernández. Apellido digno de su estirpe. Apellido sonoro en las artes y las letras. Jamás ha sido amancillado. Al contrario en el tiempo presente, este apellido se encuentra en la cumbre del periodismo y del folclor guajiro. Y se remonta al mayor de ellos y de renombre en el siglo pasado: Manuel Fernández Frías, quien junto con el maestro Rafael Antonio Amaya, publicaron la primera monografía de Villanueva, en el año de 1946. Don Manuel fue notario único de su municipio, excelente músico y escribía todo lo que producía en el pentagrama, llegó de Fonseca y se casó acá con Priscila Rodríguez. Sus hijos heredaron de él toda la maestría en las artes y en la honestidad: Ismael, Abel Darío, Emirto, quien fue un gran músico que tocó con la banda San Francisco de la Paz, con la de los Fernández y con la 18 de septiembre, se radicó en la Paz, Cesar; Emigdio fue otro gran músico, fue el padre de Manuel quien tocaba clarinete y de Laudelino quien fuera un gran compositor; y Consuelo Fernández Rodríguez.
Para este erudito de las letras —Don Manuel Fernández— no hay omisión al viento de su presencia. Se anuncia eternidad en su recuerdo, siempre este patriarca es honra de los suyos y de los terrones de sus afectos. Dentro de sus hijos, Ismael, fue maestro de maestro en la música, tocaba todos los instrumentos; fue profesor de música en el insigne Colegio Nacional Roque de Alba. Fue un hombre maravilloso en su diario acontecer. Sus clases eran amenas y llenas de poesías. Lo que enseñaba calaba en lo más profundo de sus educandos, casado con Anselma Borrego y padre de los ya fallecidos pintores de arte Eduardo y Fausto, también de Dorinda de Cerchiaro e Ismelina, quien se dedicó a la docencia, y que villanuevero de antaño no recuerda a Consuelo Fernández de Hernández, la eterna notaria única de Villanueva, cargo que heredó de su padre, ella infundía respeto, autoridad, fraternidad y humanismo en todos los actos de su vida, una vida llena de moralidad, de honestidad, sin tacha y mujer proba y muy humanitaria, ella dejó a los suyos un legado de rectitud y decoro. Con su esposo Nicolacito, no tuvo hijos pero Mireya Fuentes, fue la hija consentida de ambos heredando lo que ellos le enseñaron.
Su otro hijo Abel Darío, casado con la matrona Dilia Valverde, quien también ha dejado un legado a sus hijos y a los villanueveros. Junto con su cuñado Nicolacito Hernández, Rafael Hernández y sus hermanos, fundó la banda de los Fernández, que viene de su padre. Música de viento que se impuso en décadas pasadas y
estaba en primer plano en las colitas y en las fiestas patronales. Abel Darío fue un hombre maravilloso que dignificó a esa gran familia, a esa gran estirpe de los Fernández. Y los suyos recogieron toda esa semilla de honestidad, de grandeza y de folclor y es así como la inmarcesible ‘Banda de los Fernández’ se ha cimentado en sus hijos y no han bajado un ápice. Allí en esta banda actúan: Jesualdo, abogado, casado con Sara Helena Rodríguez González y padres de las profesionales Dema Consuelo y Lilia Helena, exnotario único de su pueblo por 29 años, compositor exitoso (uno de sus éxitos de mayor renombre fue ‘La Ausente’ que le grabó el rey del despecho Darío Gómez en el 2002, ‘Jilguero de mi pueblo’ grabada por Emilio Oviedo y Freddy Peralta, ‘Ninfa del Monte’ grabada por Pedro García y ‘los Cañaguateros’, ‘El Chusaleco’ gravada por ‘El Debe’ López y Freddy Andrade, entre mas de 40 composiciones que le han grabado) folclorista y cívico por excelencia, cuenta con el primer museo de Cultura Villanuevera, donde posee el último acordeón con que tocó Francisco El Hombre con más de 80 años y de cajas y guacharacas de más de 60 años, del cual le estaré escribiendo una crónica. Manuel, conocido como ‘Manolo’, exnotario de Villanueva, cantante y voz líder de la banda de los Fernández. Oscaris, acordeonero completo que ejecuta también el acordeón piano, casado con Ledys Paredes, quienes tienen dos hijos Abel Darío y Oscar Leonardo, ingeniero y odontólogo, pero también con hoby musical. Mercy Jeannette se destacó como una de las mujeres cívicas con mayor resonancia de su municipio y hoy dedicada a la actividad empresarial. María Consuelo dedicada a la actividad empresarial y con Mercy hacen tremendos coros. Blanca quien ha dedicado su vida a la docencia y Joselina Fernández Valverde, abogada y madre de Reginaldo Felizzola y de la médico Lilia Manuela Lesport Fernández, Normando Suárez Fernández, sociólogo, catedrático de la Universidad Nacional, investigador, hombre intachable y con mucho decoro, heredado de los suyos.
Y dentro de todo este legado surge la figura promisoria de Ismael Darío Fernández Gámez, el periodista, el abogado, el hombre que le ha dado un giro al periodismo guajiro al fundar Diario del Norte, que se ha posicionado a lo largo y ancho de La Guajira e incursionando en el departamento del Cesar. Ismael es un hombre exitoso. Su empresa de comunicaciones Gámez Editores – Sistema Cardenal, se ha ido posicionando en Barraquilla, Cartagena, Sincelejo, Valledupar y Riohacha y es así como cuenta con una de las mejores maquinarias importadas de Alemania y de España de edición en la costa Caribe. Su otra empresa de comunicaciones Sistema Cardenal que se emite donde tiene una alta sintonía en toda la región Caribe, tiene un alto rating. Su mano derecha es su esposa Demis Pacheco, quien trabaja al ritmo de su esposo y de ahí el éxito en sus empresas. Ismael Darío le corre el periodismo por las venas heredado de su abuelo Manuel, la creatividad y el folclor heredado de su padre Abel Darío, la organización de su tía Consuelo y la honestidad de toda la estirpe Fernández. ¿pa’ que más? Ismael Darío es un hombre que sueña despierto y hace realidad sus fantasías, fantasías en bien de su tierra guajira y de su amada Villanueva. ¡Que así sea!







