El vallenato es otro de los géneros musicales que le ha cantado a la mujer. Nuestros primigenios juglares le cantaron a la naturaleza, a las vivencias y hechos que ocurrían, pero también al amor y desamor, y a las mujeres, que sin duda han sido las mejores musas.
Durante este primer siglo de existencia de nuestra música vernácula, se han producido evoluciones: en los instrumentos, melodías, aires y letras. Por esta época en la que nuestros compositores tienen mejor formación académica y muchos son profesionales en diversas áreas del conocimiento, vale la pena comparar cómo le cantaba el hombre vallenato a mediados del siglo pasado a la mujer, y cómo le canta hoy.
Dicen que las comparaciones son odiosas, pero hay que hacerlas. El cotejo que hago es arbitrario y caprichoso. Alejandro Durán y Leandro Díaz con apartes de dos de sus canciones más emblemáticas, y otro tanto de letras que se le graban por esta época a dos compositores e intérpretes de moda: Rolando Ochoa y Diego Daza.
La mujer y la primavera son dos cosas que se parecen
La mujer huele cuando esta nueva y la primavera cuando florece.
Me dicen que soy vagabundo ay pero eso así no puede ser
Hay muchas cosas buenas en el mundo
pero nada como la mujer.
Así le cantaba ‘Alejo’ a la mujer en aquella época; pero ahora Rolando Ochoa, compositor e intérprete, le canta así:
Seamos amantes
Me llamas un ratito a mí de tarde en tarde
Lo que yo quiero es que me comas a besitos Y
hacerte unos truquitos
Que yo quiero mostrarte.
De otro lado, Leandro Díaz, el poeta que veía con los ojos del alma, le cantó a una mujer de la siguiente manera:
Si ven que un hombre llega a La Jagua
Coge el camino y se va pa’l Plan
Está pendiente que en la sabana
Vive una hembra muy popular.
Que es elegante y todos la admiran
Y en su tierra tiene fama
Cuando Matilde camina hasta sonríe la sabana.
El compositor e intérprete de moda, Diego Daza, compuso una canción que grabó con Kvrass, y dice:
No se ilusione de a mucho compadre
Que no quiero verlo sufriendo
Venga y le digo por si no lo sabe
Y le explico cómo es el cuento.
Esa joyita gusta de mí, gusta de usted
Gusta de aquel y gusta de un poco
Esa mujer, y que enamorada, y donde la ves
Le viene con el mismo cuento a todos.







