Dos jóvenes venezolanos, que respondían a los nombres de Eduardo Suárez Alvarado de 25 años y Luis Vidal de 24, fueron asesinados cuando regresaban a la vereda Sabanilla, desde San Juan del Cesar.
Los muchachos eran fabricantes de ladrillos y se movilizaban en dos bicicletas, sus cuerpos quedaron tirados a orilla de la vía con todas sus pertenencias.
Los cuerpos registraban varios impactos de bala y la inspección judicial le correspondió a miembros de la Sijín.








