En alerta se encuentran las autoridades de frontera tras recientes secuestros extorsivos de ecuatorianos en la zona divisoria con Colombia, por delincuentes que se hacen pasar por miembros del ELN.
Al parecer, en los últimos dos meses se han producido tres casos y el modus operandi es similar.
Las víctimas suelen ser ciudadanos que, a través de mensajes en redes sociales, son captados por desconocidos que les ofrecen préstamos en efectivo o negocios esporádicos, como la posibilidad de vender productos en suelo colombiano.
“Estas bandas les enganchan valiéndose de una película fáctica, puede ser un negocio o un intercambio cultural, también pueden emplear a mujeres (de cebo) y los traen a la frontera mediante engaños», explicó a Efe el coronel José Antonio Correa, comandante de la Brigada 23 del Ejército Nacional de Colombia.
Una vez llegan a la zona limítrofe, las víctimas cruzan de un país al otro por trochas o pasos ilegales y son retenidas.
«Hay puntos donde uno puede pasar a pie el río y tras el engaño, al otro lado de la frontera (los secuestradores) proceden a hacer la exigencia y las amenazas», añade el militar.
Pese a que en el último de los secuestros los captores afirmaron ser miembros del ELN, este extremo está bajo investigación.
Con todo, las fuerzas de seguridad siguen la pista de las disidencias de grupos armados organizados residuales y bandas delincuenciales.
«Hemos logrado identificar también algunas acciones de narcotráfico, microtráfico, secuestro o extorsión y ha ido aumentado el tráfico de migrantes en razón del número de personas venezolanas», expresó el coronel Correa.