Desde la Isla de San Andrés, en el marco de la conmemoración del Día de la Emancipación Raizal, Carlos Alfonso Rosero oficializó su renuncia como ministro de Igualdad y Equidad, cargo que ocupó durante cinco meses. El exfuncionario presentó su dimisión al presidente Gustavo Petro, resaltando tanto los logros alcanzados como los retos que aún enfrenta la joven cartera, creada hace apenas dos años.
Durante su intervención, Rosero destacó la importancia simbólica de hacer el anuncio en esa fecha y lugar, subrayando el compromiso del ministerio con las luchas históricas de las comunidades afrodescendientes. En su balance de gestión, el exministro enfatizó la implementación de reformas estructurales orientadas a consolidar la entidad como un espacio abierto para los movimientos sociales y sectores históricamente excluidos, atendiendo a los 14 grupos poblacionales que cobija el ministerio.
Uno de los avances señalados por Rosero fue la adopción de un sistema de gestión anticorrupción basado en la norma ISO 37001, diseñado para proteger el presupuesto de prácticas irregulares y garantizar que los recursos lleguen efectivamente a las poblaciones más vulnerables. Además, impulsó una reorganización administrativa con el propósito de reorientar el gasto público hacia las comunidades con mayores necesidades, al tiempo que se fortalecieron alianzas con gobiernos y organismos de cooperación internacional.
A pesar de los cuestionamientos que ha enfrentado la cartera desde su creación, Rosero defendió su existencia como un mecanismo fundamental para enfrentar las brechas históricas de desigualdad en Colombia. En esa línea, durante su gestión fue radicado un proyecto de ley ante la Cámara de Representantes y se consolidó un equipo técnico compuesto por más de 500 personas entre funcionarios y contratistas.
En su carta de renuncia, el exministro reconoció que los desafíos persisten, especialmente en lo que respecta a la consolidación de los cinco viceministerios y los 24 programas que estructuran la entidad. Afirmó que dos años de funcionamiento son insuficientes para revertir siglos de exclusión estructural, pero insistió en que los avances sentarán bases sólidas para el futuro.
Rosero cerró su mensaje agradeciendo la confianza del presidente Petro y el respaldo de las comunidades, reiterando su compromiso con la transformación social del país más allá de los cargos públicos.








