Ahora solo quiero transcribir esa entrevista con Rita que sin añadir más, es una cosa bella. Aunque quisiera que las letras escritas tengan sonidos y ademanes. Es que Rita habla con un dramatismo, con un canta’ito, con unos alargues que hacen sus frases más poéticas, al oírlas. Ella no solo dice cosas bonitas, sino que las dice bonito.
- Noralma, parece que es algo con el alma, siento una conexión espiritual a tu nombre.
- Pero que ventaja tengo, al tener este nombre!! Pensé, en voz alta.
- Sí, además, hoy la naturaleza me ha regalado un día hermoso, más fresco, nublado con un poquito de aroma de agua que todavía quedó como vestigio de la noche húmeda, todas esas cosas son enriquecedoras para mí espíritu y bueno cuando se dan estás circunstancias yo como que fluyo, entonces te tocó un momento bonito. Dijo como si estuviese cantando cada frase.
¿A qué edad empezaste a componer, Rita?
Recuerdo que estando pequeñita unos casi 5 añitos cante un verso con melodía, que decía: Adiós tarzancito, adiós del alma… Eso fue como el primer brote de canción, pero yo no era consciente, que iba a saber yo a los 5 años que era el alma y menos tenía consciencia de que era un verso cantado, eso me brotó así, enterrando a un perrito que amábamos mucho mis hermanos y yo.
Ya consciente compuse una melodía sin letra le llamé Romanse Vallenato, la hice en piano y mi primo Alonso Fernández Oñate, cuando, se la di a escuchar, me preguntó ¿y la letra? No tiene letra es así, le dije y él le compuso la letra. Ya después me fui liberando me fui abriendo al mundo de melodías, compuse dos vals que olvidé.
Después compuse ‘Amor y Pena’, ‘Reflejos de Amor’. Para mí cada canción tiene una razón, a veces tengo la musa fresca, que parece que fuera el mismo momento el que las inspira. Mi vida es sumamente emotiva y en esos momentos de emotividad nace una canción y ahorita cuando me disponía a iniciar esta charla siento que se va moliendo el tiempo, siento que mis compromisos me roban el tiempo, mi tiempo tan mío. - ¿Qué te ocupa tanto, Rita?
Mi parte laboral como presidente de Sayco, es una misión muy linda, he logrado, gracias a mi Dios, llevarla bien, en esta sociedad machista, de muy pocas mujeres, para mí ha sido de mucha satisfacción haber sido elegida por varones, por primera vez, Sayco tiene una presidenta mujer. - Y es que naciste para ser pionera.
Parece… Y si supieras Noralma, que nunca me doy cuenta, a veces ustedes los de los medios que me hacen entrar en razón, a comprender, pero yo ni cuenta me doy. Lo bonito es eso, como van saliendo las cosas. Cuando tú tienes una conexión con ese Divino Maestro, todo en la vida te llega en una forma mágica, con una fluidez, con una ternura, con una dulzura que yo, yo me quedo espantada de la grandeza de mi Dios conmigo. Adoró a Dios y yo embelesada. - ¿Cuántas canciones, Rita?
-Yo creo que paso de 100 porque también hice una producción: Rita Fernández Canta A los niños cada canción la hice en diferentes ritmos, hasta vallenato pero con melodías muy ingenuas. - Rita muchos bebieron de la fuente de los juglares, pero para tu tiempo las mujeres y la música vallenata no compaginan, ¿cómo se dio, ese maridaje?
- Yo siempre sentí esa fuente natural inspiradora, llegué al mundo con ese espíritu, desde pequeña, a mí me gusta navegar en los diferentes géneros de la música universal. Es que mi madre era una buena profesora de piano, me sentó al piano a los 4 años de edad. Mi padre conoció a mi madre por la música, el tocaba el triple, la guitarra, la bandola. Mi papá era de San Juan del Cesar, Antonio María Fernández Daza, y mi mamá María del Socorro Padilla de Fernández con ancestros guajiros.
- No Rita, tu no tenías otra opción.
-Nooo no la tenía, yo vine al mundo fue a eso, a hacer música. En mi casa el ambiente musical era total y de música muy agradable muy selecta y mis oídos se acostumbraron a escuchar melodías hermosas. - Y como es que tú sales componiendo Vallenatos
- Bueno mis vallenatos son bastante clásicos, no son folclóricos autóctonos, no. Es diferente. Yo soy samaria y me enamoré de esta tierra y su música, porque tuve muchas amistades en el colegio que Iban de acá de Valledupar, de San Juan, de Villanueva, de Fonseca, a estudiar allá y entonces en los recreos esas niñas cantaban: Mírame fijamente hasta cargarme, mírame con amor o con enojo… Me encantaba… A mi papá no le gustaba, cuando me escuchaba mi pasión por la música vallenata me decía: “Pero como vas a abandonar tú la academia, por ese vallenato tarefeo”…
Yo escuchaba en el radio a Alfredo Gutiérrez, a Alejandro Durán, a escondida y encontré en esas canciones un sentimiento profundo, un lamento, una pureza, una sinceridad, eso me llamó mucho la atención. Cuando escuché por primera vez: “Tengo un chevrolito que compré pa’ i a Mariacabo a conocé”, ese final: conocé, que no lo encuentro en ninguna otra música o “Ay es que me duele, ay es que me duele, ay es que duele válgame Dio, 039, 039, 039 se la llevó”, eso me jalaba, yo sentía que eso bajaba como de la montaña, de un lugar muy lejano, donde tal vez la civilización era precaria, yo sentía que era muy puro, que no había pasado por filtro de academia, ni de nada, yo sentía que eso era libertad, espontaneidad y ya yo traía un espíritu y un alma sumamente libres, así que yo dije: No, yo renuncio a todo esto de la academia, lo mío es esto otro! - ¿Qué pasó con tus padres?
Cuando ya mi padre me ve que invito a unas compañeras a formar una agrupación vallenata, cuando ya el vio a Orlando Sarmiento que llevaba la percusión, y a Olguita Mer especialista del glamour que nos preparaban para las presentaciones, como que le vio fuerza a la cosa, ahí sucedió el gran milagro, mi papá decidió apoyarnos, ahí nacieron Las Universitarias.
Otra vez Rita como precursora, adelantada en los tiempos, trayendo al escenario a la primera agrupación vallenata femenina. - Rita eres un ícono, te le metiste en el rancho a los hombres…
- Aquí hay bastante machismo, Yo me río de eso, ellos me quieren y yo a ellos, pero ellos creen que el vallenato es solamente para ellos. Nos reímos… Pero se tienen que poner de pie cuando escuchan el himno de Valledupar, lo quieran o no!! Nos reímos otra vez…








