En Valledupar, el Domingo de Ramos, 29 de marzo de 2026, falleció la psicóloga, docente, investigadora y orientadora profesional en instituciones de educación superior, Sonia Esther Torres López.
Hija mayor del químico egresado de la Universidad Nacional de Colombia, Rafael Francisco Torres Araújo y la matrona villanuevera Carmen Dolores López. Bachiller del Instituto Pedagógico Nacional. Para concretar su innata vocación de servicio se forma como psicóloga profesional en la Universidad Santo Tomás.
Contrajo matrimonio con Luis Carlos Mendoza Jiménez con el cual tuvo tres hijos: Ana Paola (ingeniera química), Diego Alejandro (ingeniero industrial) y Juan Sebastián (ingeniero mecánico).
Motivada por el compromiso con las gentes de su tierra se traslada de Bogotá a Valledupar para cumplir su misión como psicóloga, maestra, investigadora en el Colegio La Sagrada Familia, la Universidad Antonio Nariño, Universidad San Buenaventura, Universidad Nacional Abierta y a Distancia; Universidad San Martín y la Universidad del Área Andina.
Trabajó permanentemente en el acompañamiento solidario, dando soporte psicológico a las familias víctimas del conflicto armado, convencida de la necesidad de verdad, justicia, reparación y no repetición para ellas y caminar hacia la paz a través de un proceso de perdón y reconciliación.
Su padre Rafael Francisco, la perfila en los siguientes términos: “como hija y madre no hay palabras para describir su grandeza; impartidora de enseñanzas para sus hijos, amor y aprecio para con sus padres y hermanas (Miriam y Olga). Los particulares encontraron en ella, todo el cariño y apoyo que en psicología se puede brindar a sus semejantes. Sus alumnos y demás compañeros de trabajo siempre tuvieron para ella frases de elogio”.
Conocí a Sonia Esther en 1971 donde sus papás, en el barrio la Española de Bogotá. Este acogedor hogar fue una embajada de Villanueva en la capital de la República para quienes éramos estudiantes universitarios. En esa hospitalaria casa fundamos el Equipo Interdisciplinario de Villanueva Guajira (Equivigua). Ella, aun adolecente, nos acompañaba a nuestras reuniones de trabajo, así como en las actividades que desarrollábamos en el pueblo en los periodos vacacionales. Considero que su temprana participación en nuestro Equivigua, incidió en su decisión de titularse en psicología y comprometerse con el servicio comunitario hasta el final de su existencia.
Como hija, hermana, esposa, madre y profesora, Sonia trascendió a la historia familiar con su ejemplo dejando huellas imborrables entre quienes las conocimos y con quienes compartió su mano generosa. Nos dejó lecciones para aprender de su tenacidad, perseverancia, constancia, resiliencia y coherencia para enfrentar con valentía y arrojo las adversidades y retos del diario vivir. El mejor homenaje que podemos hacer para honrar su memoria es preservar su legado que nos dejó como persona comprometida con las poblaciones más vulnerables de la sociedad.
Equivigua hace públicas, a través de este obituario, sus condolencias y sentimientos de pesar por el fallecimiento de Sonia Esther Torres López, a sus padres, hermanas, esposo, hijos y familiares, e invita a la novena misa por su eterno descanso que se celebrará el miércoles 8 de abril 2026 a las 6 p.m en la parroquia de las Tres Ave María (calle 16B N° 11-62 Barrio Loperena – Teléfono (605) 5749194) en la ciudad de Valledupar.
Paz en su tumba. Brille para ella la luz perpetua.








