Para las elecciones parlamentarias en Colombia que serán en 2026, la agenda del Congreso para la legislatura 2025-2026 ya se está definiendo, y las expectativas de las regiones son un tema clave. Las prioridades de las regiones se centran en obtener una mayor autonomía y recursos para impulsar su desarrollo, lo que refleja un descontento histórico con el centralismo en Colombia, ahí se elegirá a los miembros de ambas cámaras del Congreso de Colombia para el periodo 2026-2030. La Guajira elegirá o reelegirá sus congresistas dentro de 5 meses.
Se elegirá a 103 senadores, de los cuales uno será guajiro y algún otro de otras regiones; en la Cámara de Representantes se elegirán dos parlamentarios guajiros; ya por lo menos en redes sociales y festivales, vemos candidatos en campaña y La Guajira esperando avances en su desarrollo y en el aparecimiento de oportunidades para muchos profesionales jóvenes y otros con experiencia, técnicos y gente del común.
La responsabilidad principal de los dos representantes a la Cámara con La Guajira es representar a sus electores, promover el desarrollo regional y participar en la elaboración de leyes que beneficien a nuestro territorio, esto incluye la presentación de proyectos de Ley, la gestión de recursos y la participación en el control político sobre el Gobierno en la defensa de sus coterráneos; deben ser la voz de sus electores ante el Congreso, defendiendo sus intereses y necesidades.
La escasa presencia de los congresistas en los 15 municipios donde deberían actuar como enlace entre los ciudadanos, ante el Gobierno nacional, la Gobernación y las alcaldías para la solución de problemas y la gestión de trámites, su presencia es una obligación para responder al voto de confianza que depositaron para hacerlos elegir, es necesaria y obligatoria, la presencia no es solo en la campaña, para continuar siendo líderes políticos comprometidos con el desarrollo del Departamento hay que hacer más presencia y con buenos mensajes.
La responsabilidad de los senadores no es diferente, pero sí mayor; la responsabilidad principal de los senadores con La Guajira, muchas veces la fea de los bailes nacionales, es representar los intereses de sus electores y promover el desarrollo de la región que representan dentro del marco de las leyes y la Constitución.
La dirigencia parlamentaria que hoy representa a La Guajira ha sido protagonista en muchos escenarios y han hecho propuestas que se han convertido en leyes, pero el 1.073.851 de habitantes guajiros, necesitan más de ellos; hay que dedicar más tiempo a nuestras potencialidades diferentes al carbón. La Guajira posee un gran potencial en diversos sectores, para el desarrollo sostenible y que los 15 municipios puedan fortalecer sus recursos propios a través de estas potencialidades.
Pensado desde el individuo, se vota porque es una forma que tenemos como ciudadanos de expresar nuestros intereses y preferencias a través de un representante, llámese senador o representante a la Cámara; sin embargo, pensado desde la comunidad política, es decir, desde los intereses de La Guajira, se vota porque queremos un mejor Departamento para todos. Articular correctamente ambas motivaciones será fruto de una cultura democrática y ética, por ello la importancia de ser conscientes y responsables de la decisión por quién vamos a votar, esto aplica para el ejercicio que se va a llevar a cabo en el mes de marzo de 2026 en los 15 municipios es el espacio para decidir responsablemente por La Guajira que queremos.
Dios ilumine a los futuros congresistas quienes deberían llegar al cargo con la mentalidad de transferir poder desde el centro hacia las regiones, que apoyen con ganas el proyecto que cursa en el Congreso sobre las Regiones Autónomas que busca formalizar un modelo con libertad fiscal y paren el freno centralista que va en contra del desarrollo de las regiones.








