El Decreto, expedido por el Gobierno nacional, que busca implementar gran parte de la reforma a la salud, introduce cambios significativos en la forma en que se organizan y prestan los servicios de salud, busca además articular la prestación de servicios entre instituciones públicas, privadas y mixtas, sin la debida preparación.
Esto implica que los hospitales públicos deberán trabajar en conjunto con otros actores del sistema sin egoísmos ni egos, lo que requiere ajustes en su organización y funcionamiento; ¿están los hospitales públicos en su infraestructura, talento humano, calidad, oportunidad en la atención, quien representa a los pacientes con este Decreto, están listos? ¿Están calculados los recursos suficientes para la operación del sistema?
La pregunta sobre si los hospitales públicos están preparados para el nuevo Decreto de salud es compleja y requiere un análisis serio. Si bien el nuevo decreto busca fortalecer el sistema de salud, especialmente en el primer nivel de atención, y en zonas rurales extensas como las de la Alta Guajira, donde la tasa de mortalidad materna y los índices de mortalidad infantil asociados a la desnutrición son altos; la implementación efectiva dependerá de varios factores, incluyendo la asignación de recursos, la adaptación de la infraestructura y la capacitación del personal de acuerdo al territorio.
No se pueden dejar de lado los riesgos y las preocupaciones de implementar un modelo donde los hospitales públicos serán la puerta de entrada de los pacientes al sistema para su atención, sin la preparación integral correspondiente. Aterrizando el tema a La Guajira quien cuenta con 16 hospitales públicos en 15 municipios (Uribia cuenta con dos, el local y el de Nazareth) con 1.073.851 de habitantes, sin contar los migrantes, de estos, 546.230 son mujeres y 527.621 son hombres, donde el 100% de los habitantes de cada municipio deben estar inscritos en su hospital local que a su vez será el puente para la atención a otro nivel superior si se requiere.
Si bien el Decreto prioriza la inversión en infraestructura pública de baja y mediana complejidad, así como la dotación de tecnología y la formalización del talento humano, es crucial para garantizar que los hospitales públicos, especialmente en zonas rurales, cuenten con los recursos necesarios para atender a la población. ¿Están los tiempos de ejecución calculados, cuenta en este caso La Guajira con el talento humano suficiente? Con toda la deuda que hoy existe con las EPS, clínicas y los mismos hospitales públicos, ¿están apropiados los recursos suficientes para este cambio?
Esto sin ahondar en la calidad, oportunidad y la humanización en la prestación de los servicios, sobre todo en aquellos pacientes con enfermedades crónicas que no permiten interrupciones en su tratamiento; Los hospitales públicos se enfrentan a un desafío importante con la implementación del nuevo Decreto y se convertirán en gran medida en representantes de los pacientes.
Son muchos los desafíos a enfrentar entre ellos, los hospitales públicos necesitan mejoras en infraestructura para atender a un mayor número de pacientes. La falta de personal médico y especializado bien remunerado es una preocupación constante, y el Decreto busca abordarla, pero la formación y contratación de profesionales lleva tiempo, implica además cambios en la financiación, y es fundamental asegurar que los hospitales públicos reciban los recursos necesarios para operar eficientemente, sin corrupción en su manejo.
De los 16 hospitales públicos con los que cuenta La Guajira, varios están intervenidos, gran parte de ellos en el alto y medio riesgo financiero y pocos son los que están sin riesgo financiero, lo que obliga a adaptar sus procesos administrativos y de atención para alinearse con el nuevo modelo, lo que requiere capacitación y cambios organizativos en lo institucional y personal.
Queda en manos del Gobierno nacional y la Comisión 7ª del Senado quienes de una manera seria, sensata y sin tintes, deben respetar y defender los derechos constitucionales a los Colombianos, el derecho a la salud, con calidad, oportuna y humanizada. Serán los Departamentos y municipios los actores principales en la operación, lo que nos lleva a hacernos la pregunta, si es conveniente y acertado, sobre todo con los históricos del tema y la cercanía a un debate electoral, quede esta responsabilidad en sus manos, la salud siempre ha sido un tema en las campañas políticas.








