El 20 de julio, el señor presidente lanzó esta expresión y lo complementó señalando que el ministro de Salud es uno de los artífices de los avances en indicadores vitales del sistema; el presidente Petro aseguró que los indicadores de mortalidad infantil por desnutrición han disminuido, especialmente en niños menores de cinco años, lo cual atribuyó a las iniciativas impulsadas por el Dr. Jaramillo durante su paso por la Alcaldía de Bogotá y su rol como ministro de Salud.
Entre el 2000 y el 2021, la mortalidad infantil en Colombia pasó de 25.8 a 10.94 por 1.000 nacidos vivos, lo cual implicó una reducción de 57.6%; importante reconocer que se ha venido haciendo la tarea en este Gobierno y en los pasados.
En La Guajira, los indicadores de mortalidad infantil por desnutrición siguen mostrando una situación preocupante, aunque se han registrado reducciones en los últimos años. El Departamento sigue siendo una de las zonas con mayor número de casos de desnutrición infantil en Colombia, y la mortalidad infantil por esta causa sigue siendo alta en comparación con otras regiones y la media nacional.
Aunque se han logrado avances en la reducción de la mortalidad infantil en Colombia, persisten desafíos importantes relacionados con la desnutrición, enfermedades infecciosas y desigualdades territoriales, especialmente en La Guajira y El Chocó, también hay que conocer cómo van los avances en otros indicadores vitales.
El sistema de salud en Colombia sigue enfrentando graves riesgos que ponen en peligro el acceso a la atención médica de millones de colombianos. La situación actual se caracteriza por problemas de financiamiento, precarización laboral del personal de salud, cierre de servicios y falta de claridad sobre el futuro del sistema. Además, existen preocupaciones sobre el impacto de la reforma a la salud propuesta por el Gobierno en el acceso a los servicios.
Más que discursos cuánticos hay que gobernar en el marco de los 4 años donde los colombianos elegimos a nuestros gobernantes, pero en este cuatrienio ha sido peor el remedio que la enfermedad en el sector de la salud, donde el sector fue inducido a un coma. Es crucial aumentar la inversión en el sector salud para garantizar la sostenibilidad financiera del sistema.
Se deben implementar medidas para mejorar las condiciones laborales del personal de salud y garantizar su estabilidad, acompañado de la implementación de políticas que permitan un acceso equitativo a medicamentos a precios justos. La atención primaria es fundamental para la prevención y el manejo de enfermedades, por lo que es importante fortalecerla, pero erradicando el mal manejo en algunos casos que se ha dado en los Caps. Es importante que la ciudadanía participe en la discusión y toma de decisiones sobre la reforma a la salud, sin colores políticos y sin pujas de quién tiene más poder, acá debe primar la vida, el bienestar de todas las personas.
En lo que queda de este Gobierno no dan los tiempos para hacer lo que no se hizo, pero con voluntad de las partes, Gobierno y oposición, pueden trabajar respetando las diferencias y por lo menos dejar las bases para la reconstrucción de este, resquebrajado sistema de salud, por el bien de todos, sobre todo por los más vulnerables, que son muchos.
En resumen, el sistema de salud colombiano no va por buen camino y enfrenta desafíos importantes que requieren acciones urgentes para garantizar el derecho a la salud de todos los colombianos; implementar buenas estrategias, Colombia puede avanzar hacia un sistema de salud más equitativo, eficiente y sostenible, que garantice el acceso a servicios de salud de calidad para todos sus ciudadanos, pero dejando de lado la polarización política y la guerra de tronos.








