Llevo más de 10 años escuchando noticias sobre la Pista, el asentamiento informal más grande de América Latina habitado por familias en condición de vulnerabilidad y con una alta presencia de población de migrantes venezolanos e indígenas, ubicado en Maicao, departamento de La Guajira, no ha pasado desapercibido ante extranjeros y nacionales, ha sido objeto de crónicas, artículos, pero también de desalojos, incertidumbre y protestas.
Hay un trasfondo muy importante en La Pista, porque todos los que allí habitan son personas sin tierra, sin un espacio en el mundo, de esos que caminan de un lado para el otro, y allí, encontraron un lugar para sentirse y reconocerse en la humanidad, pese a la precariedad que los rodea.
Después de años de lucha de hombres y mujeres mayoritariamente, el Gobierno del Cambio y la Alcaldía municipal decidieron firmar este 2 de septiembre la creación del Comité del Barrio de Paz de La Pista, con un rol trascendental del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, entidad que me envió como su delegada, honor que me dan, quedar en esa página de trascendencia para muchas personas y mi vida.
Cuando llegué a la firma de la creación del Comité del Barrio de Paz de La Pista, se transpiraba y veía la emoción en los rostros, y gritos eufóricos de las personas presentes, era estar en medio de la celebración de habitantes que por fin se veían acogidas, y esa emoción la transmití en mis palabras cuando me llegó el turno, era como si en ese preciso momento escuchara el corazón de mis bisabuelos, era como si yo hubiera visto por decenas las caras de esos ancestros que también fueron migrantes, precisamente en Maicao, el Caribe ha acogido a cientos de personas y para sumarle a ello, me considero una migrante interna, nos movemos a otras tierras buscando un mejor futuro… ahí está La Pista como símbolo de los caminos humanos que se crean y se asientan.
El Gobierno del Cambio, que tiene como centro el ser humano y, mejorar las condiciones de vida de la gente más necesitada, tiene contemplado en el Plan Nacional de Desarrollo el programa Barrios de Paz que es una estrategia que busca consolidar entornos más seguros, organizados y con oportunidades para sus habitantes, incluyendo la legalización urbanística para abrir las puertas e impulsar iniciativas orientadas al mejoramiento integral del territorio, desarrollando proyectos de infraestructura, acceso a servicios básicos y programas intersectoriales que fortalezcan la inclusión social, la convivencia y el bienestar colectivo.
Este evento no fue foco noticioso de trascendencia pese a que la firma del comité de Barrios de Paz contó con la presencia de parlamentarios internacionales de España, Francia, Ecuador, Chile, entre otros, y el alcalde ha tomado partida a favor de los más necesitados; aun así, es un logro que dignifica la vida de centenares de personas destechadas. Si para algunos es un asunto minúsculo, otros lo ven y lo sienten como el logro más grande de su vida. Un espacio para vivir que después de tantos años es propio, más si se avecina, ahora sí, un futuro mejor.








