La Navidad y el fin de año son festividades que conmemoran el nacimiento del Niño Dios y la terminación de un año de 365 días en tradiciones culturales y religiosas. Ocasión para descansar, vacacionar y disfrutar de paseos, reunirse con familiares y amigos, cambiando de ambiente en pos de una relajación, terapias y oxigenación, en compensación de trajines y labores para disfrutar de goces divertidos y recreativos, con deleite de una gastronomía que se ofrece y comparte en temporada navideña, muy diferentes al resto de los 11 meses del año, con arreglos y motivos decorativos luminosos acompañados de música, villancicos y estrenos de álbumes bailables, visitando distintos lugares en diferentes territorios: locales, departamentales, nacional e internacional, registrando recuerdos inolvidables y fortificantes, complementados con aguinaldos y regalos en una temporada de agasajos y complacencias.
Estamos a menos de 10 días para que finiquite o termine la vigencia del año 2025 correspondiente al año de la Serpiente en el calendario chino, cargado de confrontaciones, violencia y terror que nos tienen en vilo e incertidumbre por la inseguridad que nos mantiene encerrados y despatriados, sin soluciones de alivio, atención, ni mucho menos reacciones inmediatas de amparo y protección a cargo de la autoridad competente.
Las organizaciones delincuenciales al margen de la Ley constituyen un volcán de violencia desatada atacando desmesuradamente los puestos de batallones y de Policía Nacional, ubicados en jurisdicciones municipales, urbanas y rurales de los departamentos de Colombia, siendo los más afectados Cauca, Chocó, Antioquia, Arauca, Guaviare, Norte de Santander, Córdoba, Valle del Cauca y Magdalena; entre otros, cuyas organizaciones no tienen intenciones de pacificar y dejar el uso de las armas utilizadas para amedrentar, intimidar, amenazar, atacar y asesinar. Acosan con extorsiones a quienes se dedican a actividades de comercio y servicios, ejecutando homicidios cuando se niegan al cumplimiento de exigencias y pretensiones ilegales o fuera de serie. Estas mismas organizaciones también se dedican al negocio del narcotráfico al por mayor y detal o micro, minería ilegal y trata de blancas o tráfico de personas para explotarlas y tenerlas subyugadas en otras naciones.
Diciembre, último mes del año, es tomado para hacer el balance o resumen de lo bueno, lo malo y lo feo, que tuvo lugar durante el año que termina. En este presente no ha sido novedoso ni relevante de carácter positivo. En las administraciones gubernamentales reina la parsimonia, desatención e incomunicación por desconexión de mandatarios y gobernados en el manejo del Plan de Desarrollo. También la falta de información relacionada con acciones, operaciones, proyecciones, programas, convenios y ejecución de obras, rendición de cuentas de todo lo que hizo durante el año, debidamente fundamentado en pruebas individualizadas que acrediten veracidad, no especulación para efecto de credibilidad, en formalidad administrativa, sobre el ejercicio de sus funciones.
El año que termina nos deja un sabor amargo marcado por inestabilidad en las administraciones populares de Gobierno, conllevando inseguridad y miedo, generando sosiego e incertidumbre compenetrado con hechos violentos y delictivos. La polarización politiquera es otro de los factores negativos que repercuten en el buen funcionamiento administrativo, efectivo fundamentado en intereses particulares personales a su favor, en nombre y representación de quienes ignoran y engañan. La corrupción es el motivo y causa generadora de todos los males habidos y por haber, en el ámbito de ostentación, dominio de competencias y opulencia, atribuyéndose a facultades y derechos que inciden en la polarización por apropiarse del poder de Gobierno que poco repercute en favor de gobernados, en la solución de necesidades vitales y apremiantes. Reiteradamente, en campañas electorales prometen pero cuando son elegidos no cumplen y esquivan a quienes los eligieron para que no los molesten recordándoles las promesas de campaña, que constituyen deudas democráticas.
En resultado de acciones, gestiones y ejecuciones de programas y obras, en el departamento de La Guajira, durante la presente vigencia 2025, ocupa el primer lugar el gobernador Jairo Aguilar Deluque, sembrando obras y promoviendo el turismo en nuestro territorio. En segundo lugar está el alcalde del municipio fronterizo de Maicao, Miguel Felipe Aragón González, por su constante dinámica en diferentes acciones y hechos valorables a la vista como la terminación de obras inconclusas, denominadas ‘elefantes blancos’. Un empate de alcaldes, ocupa el tercer lugar. Cuatro alcaldes no dieron la talla en el segundo año de Gobierno.
Inician nuevas campañas políticas para elegir senadores en jurisdicción nacional y representantes a la Cámara, en jurisdicción departamental. En La Guajira, se inscribieron una docena de listas, 11 de esas van por voto preferente y la otra, del Pacto Histórico, es una lista cerrada. Más de 20 aspirantes en procura de ganarse una de las dos curules en rifa o disputa popular. En el argot popular, comienzan a pronosticar y presagiar ganadores a aquellos que juegan con disponibilidad económica para negociar en enlaces clientelistas, mercadeo relacionado con compraventa de votos. No se pueden descartar sorpresas, que no dejan de calar en los juegos, aun cuando se presuma imposible.
Con esta última columna me despido de ustedes por este año, después de la publicación de 47 artículos de manera objetiva sobre distintos temas variables cuya finalidad es la de informar de manera, sencilla, elemental, independiente, objetiva, sin odio, ni parcialidad tendenciosa, ni mucho menos con sesgos mañosos que resten credibilidad por falta de seriedad e irrespeto con receptores y lectores que resultan engañados con desinformación o informaciones a medias utilizadas en manejos informativos distorsionados, falseando, engatusado, fingiendo y aparentado una verdad incierta.
Para mis apreciados y queridos seguidores, lectores y conocidos, director y equipo administrativo y operativo de este medio de comunicación, conjuntamente con mis familiares, amigos, vecinos, compañeros y allegados, que constituyen un motivo especial de agrado para transmitir divulgando informaciones, fundamentadas en investigaciones, veracidad, imparcialidad y buena fe. Con mucho cariño les deseo a todos, una feliz Navidad y un venturoso año nuevo en unión y confraternidad familiar. Disfruten con amor y alegría esta Navidad. Dios los bendiga. Un abrazo. Hasta el próximo año.







