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Diez años de la partida de Ospicio Baquero Herrera

El pasado 3 de noviembre se cumplieron diez años de la partida de uno de los grandes dirigentes liberales que ha tenido Villanueva, La Guajira: Ospicio Guillermo Baquero…

El pasado 3 de noviembre se cumplieron diez años de la partida de uno de los grandes dirigentes liberales que ha tenido Villanueva, La Guajira: Ospicio Guillermo Baquero…

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El pasado 3 de noviembre se cumplieron diez años de la partida de uno de los grandes dirigentes liberales que ha tenido Villanueva, La Guajira: Ospicio Guillermo Baquero Herrera, un hombre de carácter, de convicciones firmes, de principios inquebrantables y de una honestidad que se convirtió en el sello de su existencia. Se marchó físicamente hace una década, pero su nombre, sus enseñanzas y su legado permanecen vivos en la memoria de quienes tuvimos el privilegio de conocerlo, compartir con él y aprender de su ejemplo.

Diez años parecen una eternidad cuando se trata de la ausencia de un padre, de un amigo, de un dirigente y de un hombre que supo ganarse el respeto de toda una comunidad. Sin embargo, hay seres humanos cuya dimensión no se mide por el tiempo transcurrido desde su partida, sino por la huella imborrable que dejaron en la sociedad. Ese fue Ospicio Baquero Herrera, cariñosamente conocido como «Picho», un villanuevero por excelencia, que amó a su tierra con el alma y el corazón y nunca la abandonó, ni siquiera en sus momentos más difíciles.

Hoy, cuando evocamos su memoria, la nostalgia nos invade y los recuerdos se agolpan en nuestra mente. Sus hijos exaltamos su vida, su trayectoria y sus enseñanzas, porque nos dejó una herencia mucho más valiosa que cualquier patrimonio material: la honestidad, la rectitud, la justicia, la sinceridad, la responsabilidad y el valor de la palabra empeñada. Virtudes que hoy, cuando parecen escasear en tantos escenarios de la vida pública, adquieren una dimensión todavía mayor.

Ospicio Guillermo Baquero Herrera cumplió su ciclo vital con inefable grandeza. Heredó un pasado, construyó un presente y nos legó un futuro. Su vida estuvo inspirada en sus raíces familiares, de las cuales siempre se sintió profundamente orgulloso. Fue hijo de Constantino Baquero Araújo y Remedio Herrera López, patriarcas de una generación de hombres y mujeres adustos, generosos, trabajadores y laboriosos, que hicieron del esfuerzo y de la honradez una filosofía de vida.

Si ha existido un personaje representativo de aquella Villanueva de antaño, de hombres de palabra y dirigentes comprometidos con su pueblo, fue sin lugar a dudas Ospicio Guillermo Baquero Herrera. Falleció el 3 de noviembre de 2016, a los 92 años de edad, después de una existencia productiva, manteniéndose activo hasta los últimos días de su vida. Su carácter, su personalidad y su vocación de servicio lo distinguieron en cada una de las etapas en las que le correspondió actuar.

Su trayectoria política

En el escenario político, «Picho» Baquero se destacó en las toldas del Eduardismo y de Mayorías Liberales, bajo el liderazgo de Eduardo Abuchaibe Ochoa. Allí demostró sus condiciones de conductor político, su capacidad de liderazgo, su firmeza para tomar decisiones y su compromiso con los intereses de Villanueva.

Compartió luchas, ideales y jornadas políticas con dirigentes y amigos de grata recordación, muchos de ellos ya fallecidos, como Canopán Cabello, «Juancho Tite» Daza, Alberto Olivares, el teniente Duque, Rafael Lucas Martínez y tantos otros que hicieron parte de aquella generación que entendía la política como una responsabilidad con la comunidad y no como un negocio personal.

Fue un liberal de centro-derecha, defensor de sus convicciones y seguidor de las ideas y los ideales de Carlos Lleras Restrepo. Durante el gobierno de este destacado presidente colombiano, tuvo la oportunidad de desempeñarse como alcalde de Villanueva en 1969, cargo desde el cual demostró que la autoridad podía ejercerse con carácter, transparencia y respeto por la ley.

De aquella administración se recuerdan episodios que retratan su personalidad. Cuando algunos connotados dirigentes conservadores de su pueblo pretendieron poner a prueba su autoridad, no le tembló el pulso para hacer cumplir la ley y ordenar su detención. Eran otras épocas, decía él, cuando los dirigentes tenían ideales, personalidad y responsabilidad frente a sus actuaciones. En sus últimos años también fue un seguidor acérrimo de las ideas de Álvaro Uribe Vélez, manteniendo siempre su independencia de criterio y su manera particular de entender la política.

Un pionero del desarrollo

Pero la vida de Ospicio Baquero no se limitó a la actividad política. También fue un destacado dirigente gremial y uno de los pioneros de la siembra del algodón en esta región, actividad a la que se vinculó desde 1953.

Desde muy joven encontró en el campo su vocación y su proyecto de vida. En las sabanas de Camperucho comenzó una historia de trabajo, sacrificio y emprendimiento, cuando, junto con su entrañable amigo «Pepe» Castro, se dedicó a descumbrar aquellas tierras maravillosas y convertirlas en productivas explotaciones agrícolas y ganaderas. Él trabajaba en las tierras de su padre, Constantino Baquero Araújo, mientras su amigo lo hacía en los predios de su familia. Ambos, con esfuerzo y perseverancia, contribuyeron a construir una historia de progreso en aquella bella región del Cesar.

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