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Conozca a Uribia antes de que se acabe

A finales de los años sesenta, comienzo de los años setenta, Maicao se convirtió en uno de los más importantes centros comerciales del país debido, en gran parte,…

A finales de los años sesenta, comienzo de los años setenta, Maicao se convirtió en uno de los más importantes centros comerciales del país debido, en gran parte,…

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A finales de los años sesenta, comienzo de los años setenta, Maicao se convirtió en uno de los más importantes centros comerciales del país debido, en gran parte, a su cercanía con la hermana República de Venezuela que en ese entonces gozaba de la moneda más fuerte de América Latina, el Bolívar. Casi que sin restricciones caravanas de camiones F-600 y F-750 surcaban el desierto guajiro para llevar valiosas mercancías a las bodegas y almacenes de Maicao. Uribia, en el camino, no era visitada ni para provisionarse de combustible a tal punto que los maicaeros decían jocosamente que conozcan a Uribia antes de que se acabe.

En la actualidad son los uribieros quienes dicen que a Maicao ni a buscar una herencia ya que en los últimos diez años, más o menos, Uribia se ha convertido en un importante centro comercial en la Alta Guajira, almacenes de todo tipo, surtidas ferreterías, carros de alta gama y lo que más impresiona es el auge de la construcción a tal punto de observar hermosas casas con inmensos patios donde en su interior no puede faltar el quiosco parrandero por donde desfilan casi todos los fines de semana las más encopetadas agrupaciones del folclor vallenato.

En La Guajira las bonanzas van y vienen siempre al amparo de nuestro innato instinto de echar mano de lo ilegal para sobrevivir ante el evidente abandono estatal, entonces, rebúscatela como puedas. Fui testigo de primera mano de la bonanza marimbera donde participaba activamente de las macondianas fiestas de los corone a tal punto que Diomedes Díaz y Los Zuleta hacían parte del paisaje de la Riohacha de los finales de los setenta comienzos de los ochenta.

Lo de Uribia y su auge económico es peculiar porque pasar de su condición de municipio olvidado donde en esencia su motor económico era la Administración municipal, que daba para todos, a potencia comercial del Departamento amerita un análisis: en primer lugar esta su cercanía con Venezuela que la ha convertido en una plaza importante para el intercambio comercial con el vecino país, es decir, Uribia, quien lo creyera, está desbancando a Maicao. Uribia con el correr de los años se ha vuelto paso obligado de las caravanas de turistas que a menudo se dirigen al Cabo de la Vela, Punta Gallinas, Dunas de Taroa, etc., sin embargo, esas actividades no dan para tanto y tal como lo decía un expresidente venezolano, que había en la vida dos cosas que no se podían ocultar: la plata y la tos y en Uribia no pueden ocultar lo primero. Estamos en presencia de una nueva bonanza en esta parte del Departamento creo que sí, los hechos así lo demuestran.

Toda bonanza trae aparejados sus propios problemas, lo más común  es el aumento desmedido de la población de personas venidas del vecino país de Venezuela y otras originarias de todos los rincones de Colombia buscando el sueño de hacerse rico en el menor tiempo posible bajo el amparo del mejor negocio del mundo: el tráfico de drogas, entonces, ese pueblo olvidado en el norte de La Guajira se volvió el lejano oeste, asesinatos, hurtos agravados, violencia intrafamiliar, presencia de grupos armados ilegales, secuestros, etc.

Se advierte, desde luego, que lo que se está viviendo en Uribia, y en gran parte de la Alta Guajira extrema, no se cocinó de la noche a la mañana, como muchas autoridades pretenden hacernos creer, desde luego que no, fue un proceso paulatino de años donde ante el descuido estatal y la falta de acción de todas las autoridades, tanto civiles como militares y de Policía, no advertimos a tiempo lo que se nos venía encima y ahí están las funestas consecuencias a la vista de todos esencialmente de aquellos que estando obligados a denunciar no lo hicieron.

Mientras propios y extraños averiguan de donde sale tanto dinero en Uribia sus habitantes jocosamente dicen en medio de las parrandas que todo el que tiene manos coge y que la única mano que no coge es la de plátano.

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