El balance nutricional ideal para niños menores de 5 años se centra en una dieta variada y equilibrada que incluya alimentos de todos los grupos, priorizando la calidad sobre la cantidad y fomentando hábitos saludables desde temprana edad. La leche materna es fundamental hasta los seis meses, y luego se complementa con otros alimentos ricos en vitaminas y minerales esenciales, en la Alta Guajira dicho por una madre wayuú, los niños en el mejor caso son alimentados de chicha con azúcar.
Los gobiernos tienen la responsabilidad de garantizar la seguridad alimentaria y nutricional de los menores de edad, asegurando que tengan acceso a alimentos suficientes, seguros y nutritivos, así como promoviendo entornos alimentarios saludables. Esto implica políticas públicas que aborden la disponibilidad, el acceso, el consumo y la calidad de los alimentos, ¿pero este sueño cuando se hará realidad en La Guajira?
El Departamento sigue siendo uno de los más afectados por la inseguridad alimentaria y la desnutrición infantil en Colombia; aún presenta una alta prevalencia de inseguridad alimentaria y desnutrición aguda moderada o severa en menores de 5 años, El 50.1% de los hogares en La Guajira experimentan inseguridad alimentaria moderada o grave, según datos del Dane a hoy.
En 2024, se registró la cifra alarmante de 2.483 casos de desnutrición en La Guajira, aunque no se especifica cuántas muertes ocurrieron, según el Icbf, las muertes por desnutrición se han reducido un 40%, pero en lo corrido del año 2025 van 19 muertes infantiles asociadas a la desnutrición, cuando se asomara la ‘señora responsabilidad’ para que no se sigan muriendo los niños, cuáles son los obstáculos. El 84% de los casos correspondió a población indígena.
A qué santo hay que prenderle velas para que el Gobierno nacional ponga en marcha acciones integrales, contundentes y prontas, puesto que la grave situación de inseguridad alimentaria en La Guajira sigue cobrando vidas de niñas y niños. La vida, salud y seguridad alimentaria son derechos no susceptibles de espera o demora por cuestiones administrativas y sin caprichos políticos cargados de corrupción como siempre.
Hay que adelantar acciones y programas urgentes, que tengan en cuenta el enfoque étnico y territorial, los usos y costumbres de las poblaciones; hay que hacer estudios pertinentes, frente a las costumbres alimenticias de la población guajira por región, es muy diferente lo que come un niño en la Alta Guajira y lo que comen los del Sur; las niñas y los niños de La Guajira deben estar vinculados a los diferentes servicios y modalidades de atención, los requerimientos nutricionales son diferentes.
La problemática de la desnutrición en La Guajira, especialmente entre la población wayuú, persiste debido a una compleja interacción de factores que dificultan la implementación efectiva de soluciones por parte de los gobiernos nacional y departamental. Estos factores incluyen lo político, la falta de acceso a agua potable, la dificultad para garantizar una alimentación adecuada y nutritiva, la insuficiencia de verdaderos y transparentes programas de atención, la falta de consulta y participación de la comunidad en la toma de decisiones, y la inmancable corrupción. Esto no se resuelven con discursos de buena voluntad ni con ‘ires’ ni ‘venires’; analizar que el porcentaje de baja talla para la edad refleja los efectos acumulativos de la desnutrición y las infecciones desde el nacimiento, e incluso antes del mismo, pero esto no interesa, ellos no votan.








