En el aeropuerto Simón Bolívar de Maiquetía que sirve a Caracas, fue la última comunicación que dos exmilitares colombianos tuvieron con su familia, cuando regresaban a sus hogares, luego de pelear en la guerra de Ucrania.
El pasado 18 de agosto, Alexander Ante y José Aron Medina Aranda, llamaron a sus seres queridos para informarles que hacían escala en el vecino país con destino a Bogotá, luego de un largo viaje, tras finalizar el servicio que prestaron al gobierno de Volodimir Zelenski.
A Colombia arribarían en pocas horas luego de esa llamada, sin embargo, desde entonces se perdió todo contacto con ellos, por lo que sus esposas iniciaron una angustiosa búsqueda de semanas, hasta que la mañana de este 30 de agosto, se enteraron que Rusia confirmó que el régimen de Venezuela los extraditó hacia Moscú, acusados de ser mercenarios.
La familia de Ante, de 46 años y Medina Aranda, de 36, comenzaron este viernes las gestiones diplomáticas para tener noticias de ellos, pues Venezuela nunca informó a la Cancillería de Colombia sobre la detención de los dos connacionales.
La agencia de prensa estatal rusa TASS reportó que ambos están siendo investigados por haber combatido en el Ejército ucraniano durante el conflicto con Ucrania, en oposición a las fuerzas de Moscú, cargo que les daría hasta 15 años de prisión, no sin antes, ser torturados.

“El tribunal del distrito de Lefortovo de Moscú accedió a la petición de las autoridades encargadas de la investigación preliminar, de imponer una medida preventiva bajo la forma de la detención provisional”, indicó la Corte en un comunicado.
La captura se habría dado porque ambos usaban prendas militares de Ucrania y porque al verificarles sus redes sociales, se muestran como combatientes contra las fuerzas militares de Vladimir Putin.
Tras el inicio de la guerra, Ucrania hizo un llamado a voluntarios extranjeros para combatir en su Ejército, a cambio del pago de un poco más de 3.000 dólares mensuales, algo así como $12 millones.