La controversia en torno al Gobierno del presidente Gustavo Petro se intensifica tras la revelación de nuevos audios que darían cuenta de contactos entre funcionarios y personas cercanas al contrabandista Diego Marín Buitrago, al. Las grabaciones han generado un fuerte debate político y reavivado cuestionamientos sobre posibles vínculos con la campaña presidencial de 2022.
De acuerdo con investigaciones periodísticas, los audios registran reuniones sostenidas en 2025 entre Jorge Lemus, entonces director de inteligencia, y el abogado del señalado contrabandista. En dichas conversaciones se registrarían acercamientos previos a cualquier actuación judicial formal e incluso se plantearía la posibilidad de ofrecer beneficios que corresponderían exclusivamente a autoridades como la Fiscalía.
El caso se conecta con señalamientos previos surgidos tras la campaña presidencial de 2022, relacionados con un supuesto intento de ingreso de $500 millones, dinero que el mandatario ha insistido fue rechazado y devuelto. No obstante, la ausencia de pruebas públicas sobre esa devolución, sumada a la aparición de nuevos intermediarios, ha mantenido abierto el debate.
En este contexto, Jorge Lemus reveló detalles sobre los presuntos ofrecimientos económicos. “Él propuso primero 5.000 millones de pesos para la campaña y después llegó a los 10.000 millones”, aseguró. Según explicó, el presidente fue informado de la situación y tomó la decisión de no aceptar esos recursos. Además, indicó que un intermediario extranjero habría recibido $500 millones, suma que posteriormente fue devuelta por instrucción del mandatario.
En medio de la polémica, Lemus también manifestó preocupación por su seguridad, “Hicimos investigaciones rigurosas con relación a este señor. Claro que temo por mi vida y por la de mi familia”, afirmó.
Por su parte, el presidente Petro se pronunció tras la difusión de los audios, reiterando que su Gobierno no ha tenido vínculos con actividades ilegales y defendiendo la transparencia de su campaña. A través de la oficina de Comunicaciones Estratégicas de la Presidencia, el mandatario aseguró que “Todo contacto de inteligencia se permitió para traer a Marín a Colombia y ese fue el único y exclusivo propósito”.
Asimismo, se refirió a posibles irregularidades dentro de los organismos de inteligencia al señalar que “Varios agentes de inteligencia aprovecharon esa situación para pedir dinero, lo cual no es permitido. Por eso salieron de las entidades y por eso no está el señor Marín en Colombia respondiendo ante las autoridades”.
El caso de “Papá Pitufo”, considerado uno de los mayores contrabandistas del país, vuelve así al centro del debate público en un momento clave para el Gobierno, que enfrenta crecientes presiones para esclarecer los hechos y garantizar transparencia ante la opinión pública.








